2.2.09

otra sentimentalidad


HATILLO PARA UN OCASO

a Javier Egea



Quiero llorar de tanta madrugada desnuda
en los aleros,
de tanta golondrina cubierta por el río,
de tanta madrugada.

Quiero llorar desnuda para siempre.

Y no será posible sin tus labios cansados
sin comprender
la vocación de luna que llevas en el gesto
amanecer
por esa luz distinta de tus brazos.

Y no será posible
sobre tantos inviernos
- con ese fuego ya casi apagado -
si no fuera este invierno
sentir toda la muerte entre las manos.

Y no será posible sino con las heridas
sino con los destrozos
sino con los vencejos sangrando en las orillas
dejar la puerta abierta para siempre.

Buscadme por su rostro malherida de calles,
aventurada y sola.

Traigo una luna rota.
Traigo un dolor de pechos y ternura.



Teresa Gómez



La escultura es de Antonio Canova: "Venus"


Llevo unas semanas releyendo libros y poemas que cubrían mis inicios lectores, en concreto los ubicados dentro del movimiento de "la otra sentimentalidad", por eso dejo hoy a una de mis poetas favoritas, una gran desconocida,

acompañada de una bella canción, con la que me he reencontrado hoy, de Christina Rosenvinge:

3 comentarios:

Toni dijo...

estas de retroinspeccion? :)

Graça Pires dijo...

"Traigo una luna rota.
Traigo un dolor de pechos y ternura".
Achei lindíssimo este poema de Teresa Gómez. Obrigada pela partilha.
Beijos.

Héctor Monteagudo dijo...

Magnífico poema que suena a García Montero (la dedicatoria a Javier Egea no es mera casualidad...). Cuando publicas joyas como ésta, envidio tu talento para cazar versos. Salud y birras, compañero.