8.11.18



Hablar del hundimiento
e ignorar su eco azul más profundo
la luz que desvanece
la consciencia inmóvil del cuerpo


a la deriva.

Abandonar la angustia
para aceptar el frío.

Fran García. Mare Nostrum. Ed. 96, 2018.

Imagen: Tiempo áspero en Étretat. Monet

9.9.18

Ayudadme a comprender lo que os digo, y os lo explicaré más despacio. 
*
Sólo en el silencio, que es, como decía mi maestro, el aspecto sonoro de la nada, puede el poeta gozar plenamente del gran regalo que le hizo la divinidad, para que fuese cantor, descubridor de un mundo de armonías. Por eso el poeta huye de todo guirigay y aborrece esas máquinas parlantes con que se pretende embargarnos el poco silencio de que aún pudiéramos disponer.
*
Juan de Mairena hacía advertencias demasiado elementales a sus alumnos. No olvidemos que éstos eran muy jóvenes, casi niños, apenas bachilleres; que Mairena colocaba en el primer banco de su clase a los más torpes, y que casi siempre se dirigía a ellos.
*
No olvidéis que es tan fácil quitarle a un maestro la batuta, como difícil dirigir con ella la quinta sinfonía de Beethoven.

Antonio Machado. Juan de Mairena

Imagen:  La muerte de Sócrates. David






11.7.18



ESTIRPE DE TÁNTALO

Ojalá que mis manos alcanzaran.
Ojalá que mis labios pronunciaran la sed
sobre la piel del agua, la saciaran,
dijesen dioses, no sólo palabras.

Ojalá que mis ojos no me vieran.
Ojalá que pudiera abrir la jaula
donde mi yo sin mí vive encerrado
y canta como un mirlo
que le hace compañía a alguien que ha muerto.

Ojalá que mis manos pudieran alcanzar.

Ojalá yo no fuera de la estirpe de Tántalo.


Juan Vicente Piqueras. Narciso y ecos. 2017

Imagen: 
Detalle de la pintura Tiestes (Thyestes), de Gioacchino Assereto, en el que se ve a Tántalo, abuelo de Tiestes.

18.4.18

GOTAS de chuva na água

da piscina: qualquer
registro salva. O tempo

dissolve rápido o que é estar
inteiramente, por não mais
que um momento, aqui.

O barco, a brava folhagem
da iúca – lentamente

oscila o conjunto

da tarde que termina.

Um casal se beija

sob o guarda-sol.

O céu se dobra agora

sobre nós dois,

enquanto a brisa aos poucos
se ergue sobre o mar.

GOTAS de lluvia sobre el agua
de la piscina, cualquier
registro salva. El tiempo
disuelve raudo lo que es estar
enteramente, por nada más
que un momento, aquí.
El barco, el bravo follaje
de la yuca - muy lentamente
oscila el conjunto
de la tarde que acaba.
Una pareja se besa
bajo el parasol.
El cielo se dobla ahora
sobre nosotros dos,
mientras la brisa, al poco,
se yergue sobre el mar.

Paulo Franchetti. Deste lugar. Atelié editorial. 2012. Trad. José Ángel García Caballero

Imagen: Maria Helena Vieira da Silva. Sin título


7.4.18

VENTANAS

Cerrar una ventana evitando el vacío
es negarte la luz del porvenir.

Abrir una ventana es un paso adelante,
la posibilidad de un pájaro a tu lado.

Quien dibuja una casa sin ventanas
teme a la libertad como a sí mismo.

Quien abre una ventana en una cárcel
no puede ser culpable de amar tanto la vida.


Javier Bozalongo. Todas las lluvias son la misma tormenta. (Ed. Amargord, 2017)

Imagen: Hockney

24.3.18

DE POÉTICA Y NIEBLA
tan lejos de uno mismo —hoy—
Aunque en las noches la busco,
sé que no existe,
que el hueco donde late,
dentro de mí, no es mi refugio,
ese hueco donde estoy y no estoy,
donde está y no está
—sin paz— la poesía,
no existe,
es solo —siempre— la pregunta
que me arrastra el poema.
El poema es lo que tengo:
a veces —lo sabemos de sobra— es dócil
como un cachorro que nos sigue
adonde vamos. Otras, es el cabo
de las tormentas,
indómito, intratable,
golpeando la niebla de mi pecho.
Paciente en cierto modo,
desciendo a la colmena de la ciudad dormida:
soy la abeja
atrapada en la celda
por el hilo
de su boca obsesiva.
Haciendo me deshago.
El poema es veneno
que bebo en mis labios.
¿Del fondo de qué abismo
asoman las palabras
pegajosas de vida
o de muerte?
En la sombra devano la madeja
que he llamado mi historia,
sílabas desnudas como miradas
que me corroen
o me alimentan.
El poema no es un juego,
no es un jeroglífico.
Pero hay que darle la vuelta
a las palabras, saber
que viven entrelíneas,
que se muerden la lengua
para decirnos:
en lo que callan
me hablan.
Escribir es niebla.
Para mí quiero
todas las palabras.
Cuando escribo me escriben.
En su tela me enredo.
Ángeles Mora. Bajo la alfombra, 2008.
Imagen: Schiele

21.3.18

Jo soc la veu que han fet la veu d’uns altres 
desteixint balbucejos, remors i altres consignes, 
i si em tremola el llavi com li tremola a uns altres 
és per haver admès l’eco d’un esperit-diable 
que ha corsecat el coll amb tanta i tanta cendra. 
 
Soc la veu i la cendra, i ja m’hi fot 
no poder encomanar cap altre encant més alt, 
tanmateix puc jurar que encara em vibra amb força 
el puny quan s’afaiçona pel nervi i per l’espasme, 
vull dir, no he mort del tot, no he diluït encara 
la veu entre les veus, la cendra entre les cendres,
i mastego encenalls per escopir l’incendi: 
jo soc la veu d’uns altres que frisa per cremar-se
i per cremar els ignífugs fragments de morals fetes.

Manel Marí