29.1.17

DESPUÉS I

Aunque nadie lo sepa,
soy el Sísifo de este siglo
que carga cada día con
un millón cien mil maletas
en un plúmbeo e incesante viaje.
¡Nadie jamás se lo creería!
¡Ni yo sé cómo me las arreglo
para ir y volver un millón cien mil veces cada día!

Lo único que llama la atención puntualmente
es que he perdido tanto peso
que el color envejecido de las maletas
me tapa el alma.
Bien mirado, parece que ellas anden solas,
inestimables reliquias viajeras
bajo su plomiza carga de ilusiones.

Los hombres en esta parte del mundo
ya se han acostumbrado a su periplo,
aunque de vez en cuando
hay quien para alguna,
la levanta con parsimonia y exclama:
“¡Está vacía!”


Corina Oproae, Mil y una muertes. Ed. La Garúa, 2016

Imagen: filtran