26.7.14

LAS ROSAS DE BABILONIA

No me preguntes cómo pasa el tiempo.
Liu Kiu Ling


No me preguntes cómo pasa el tiempo.
El caso es que ya estoy un poco sordo
y el pelo me blanquea. Sin embargo,
aún siento un no sé qué, algo muy tenue
(como un temblor de luna en un estanque),
aquí, justo en la boca del estómago,
cada vez que te miro. Qué curioso,
qué curioso, ¿verdad? Qué raro: el tiempo,
que en Babilonia destruyó las rosas,
que terminó con Júpiter y a polvo
redujo los imperios y las caras
(que todo se lo llevó por delante
como un rinoceronte enloquecido),
me parece que hoy se va a dejar
los dientes (por lo menos), en su inútil
empeño de ir borrándote esos ojos
que intactos —yo lo quiero— aquí se quedan.


Víctor Botas

Imagen: Jardines colgantes de Babilonia. Heemskerck.

6.7.14

EXPEDICIÓN

                                                           Lo intacto, tarda.
                                                           ANTÓNIO RAMOS ROSA

Del corazón a lo perdido
hay una enorme distancia de nieve,
un solo de Miles Davis por el aire
y unos pasos que no dejan huella.

La memoria observa en silencio
las heladas cumbres lejanas,
mide sus peligrosos riscos,
sus laderas inaccesibles
y poco a poco se resigna como un escalador solitario
que sabe que por ahora es inútil
intentar de nuevo cualquier expedición,
y desde su tienda de campaña azotada por el viento
como una bandera abandonada
mira encogido, con tristeza y con frío
su derrota en las extensiones de la blancura.

Lo intacto, tarda.


Ramón Cote Baraibar, Como quien dice adiós a lo perdido. (Valparaíso ediciones, 2013)

Imagen: Chico en el Monte Fuji. Hokusai.

15.6.14

SIN TECHO



Llueve sobre las rectas calles
de la costumbres. Llueve un agua
posible, misteriosa, secreta, llueve un agua
de dar. Cae callada, pues ése
es su imperio: su mayor potestad,
estas hojas vencidas que nos tienen
sin bordes. El amor es el manto que nos cubre de pronto.
El lugar, unos ojos, una mirada al fin
de la noche sin habla,
más allá, traspasados, yo de ti, tú
de mí. Unidad, es bastante,
suficiente esta brisa,
este viento que pasa y nos colma de lluvia
y nos limpia la frente, porque somos ya uno:
uno solo en el otro, en el pie del que sufre
y en la sed del que clama.

El amor es el agua que ha llegado de pronto,
con su gracia cayendo libremente, completa,
cuando aún es de noche
-noche al fin clareada-. Y es porque llueve, llueve,
llueve un agua en silencio.
Llega hasta los bajos fondos
de la misericordia. Deja mudas
canciones, una paz
sin memoria, esta vida
sin techo ya.


Adolfo Cueto, Diverso.es (Ed. Visor, 2014)

Imagen: Paisaje bejo la lluvia, Van Gogh

5.6.14

LA OCULTA PESADILLA DE TELÉMACO

Y siempre, siempre sufrirás en los aposentos el olor indeleble de los pretendientes,
en sus fiestas privadas participarás en recitales de insulsos poemas, oirás
juramentos de fe que sabes sin embargo que pronto serán olvidados
ad gloriam. Tú – susurrabas – a otras cosas
estabas destinado.

Puesto que el polvo implacable lo cubrirá todo:
las discotecas que frecuentabas, las salas de billar, las escaleras de mármol de las interminables confesiones amorosas, en sus ruinas
serán descubiertos mañana aquellos nombres reprimidos que te comprometen, y tú
con rotas esperanzas te preguntarás, midiendo las distancias, cómo sobreviviste,
sacarás de los cajones cartas amarillentas, romperás promesas incumplidas y viejos resguardos de billetes,
planeando de nuevo y a prisa episodios de tu vida ad gloriam.

En los funerales de tus amigos con amargura notarás
que ya no son escuchadas tus oraciones.


Dimitris Angelis, Aniversario (Trad. Virginia López Recio). Ed. Valparaíso, 2014

Imagen: Antonio Canova. El regreso de Telémaco

29.5.14

ORFEO

Los corceles de Orfeo vuelan por el cielo del desierto
sin preocuparles el tiempo que vendrá. Saben que
sólo me interesa la colina donde se ven las
velas de los ángeles que alumbran todos los pinos
de la ciudad. El otoño se derrumba con el árbol seco
de mi patio, mientras que todos los pájaros esperan
en fila la reaparición del orden en los cielos.


Miguel Ángel Zapata, La ventana y once poemas (Ed. Cuadrivio. México, 2014)

Imagen: Orfeo. Corot, 1861

22.2.14

Recordando

Yo voy soñando caminos 
de la tarde. ¡Las colinas 
doradas, los verdes pinos, 
las polvorientas encinas!...

¿Adónde el camino irá? 
Yo voy cantando, viajero, 
a lo largo del sendero... 
—La tarde cayendo está—.

En el corazón tenía
la espina de una pasión;
logré arrancármela un día;
ya no siento el corazón.

Y todo el campo un momento
se queda, mudo y sombrío,
meditando. Suena el viento
en los álamos del río.

La tarde más se oscurece;
y el camino se serpea
y débilmente blanquea,
se enturbia y desaparece.

Mi cantar vuelve a plañir:
Aguda espina dorada,
quién te volviera a sentir
en el corazón clavada.

Antonio Machado (26-7-1875; 22-2-1939)


Imagen: tarde en Sevilla
Música: Serrat, He andado muchos caminos

13.2.14

a Vito Domínguez Calvo

SÍSIFO

Recomienza…
Si puedes,
sin angustia y sin prisa.
Y los pasos que des,
en ese camino duro
del futuro,
dalos en libertad.
No descanses
hasta que no llegues.
De ningún fruto quieras sólo la mitad.

Y, nunca saciado,
ve cogiendo
ilusiones sucesivas del manzano.
Siempre soñando
y viendo,
despierto,
el logro de la aventura.
Eres hombre, ¡no te olvides!
Sólo tuya es la locura
donde, con lucidez, te reconoces.


Miguel Torga, Diario XIII (Trad. José A. García Caballero)

Imagem: Sísifo, Tiziano

2.2.14

MUSEO BRITÁNICO
(Los mármoles de Elgin)

En la fría sala del Museo
contemplo
la bella y solitaria Cariátide robada.
La sombría dulzura en su mirada
con insistencia dirige
al vigoroso cuerpo de Dioniso
(en voluptuosa postura cincelado)
que apenas dista dos pasos.
La mirada de él se ha posado
en el rotundo talle de la joven.
Sospecho que estos dos mantienen
un prolongado idilio.
Y así, cuando al atardecer la sala se vacía
de tantos visitantes ruidosos,
imagino a Dioniso
alzarse con sigilo de su puesto
para no levantar sospechas
de los vecinos relieves y estatuas,
y, todo pasión, lanzarse
a doblegar el pudor de la Cariátide
con vino y caricias.

Pero puede que me equivoque.
Quizás otra relación les una
más fuerte, más dolorosa:
En las veladas invernales
y en las deliciosas noches de Agosto
los veo
bajar de sus altos pedestales,
olvidado el formal gesto diurno,
y, entre suspiros y lágrimas de nostalgia,
reconstruir con pasión en su memoria
los Partenones y Erecteones que les fueron arrebatados.


Kikí Dimulá, La pasión de la lluvia (Ed. Point de Lunettes, 2013). Trad. Πέμπτη στις πέντε. (Jueves a las cinco)

Música: http://www.youtube.com/watch?v=t7B2aElFNv4

8.12.13

LLAMADA A LA MUSA

Dame tu quiñón de septiembre.
Y yo te daré un lugar que hable.

Por ti robaré las tinieblas – ¡cantos!-
a la mordacidad del destino.
Y diré sombras – cuando sea preciso
abrir portales de claridad.

Diré el sí y el no,
como si todo me fuese indiferente
(aunque no lo sea).

Desenterraré muertos (cabellos, osamentas)
para que al menos por las tardes sobrevivan.
Y atizaré – aun patinando sobre hielo-
el crepitar de la llama, el grito irrebatible
de una más auspiciosa vida.

Dame tu quiñón de septiembre.
Y yo cantaré – incluso en las raíces
más sonámbulas- las aves y las flores, los insectos
y lo innumerable de otros seres o cosas
que no hablan.


João Rui de Sousa, Quarteto para as próximas chuvas (Trad. José A. García Caballero)

28.9.13

VIENTO DESNUDO

                                   Nací feliz.
                                   Eso ayuda, ¿no?
                                               J. HENRY LARTIGUE

Pertenezco a las cosas que no tienen
en este mundo puesta su morada
y en mí todas las cosas de este mundo
respiran: soy el viento. Debería
buscar una respuesta más compleja,
pero esta es la verdad y es la respuesta.
No sé si de otro modo cumpliría
la orden del profeta al encargarme
poner mi casa dentro de los muros
urbanos y a la vez fuera de ellos.
Completamente viento: no he nacido
para decir por qué he nacido,
cuando es tan evidente al verme en carne
y no poderme ver de tan en cueros.


Antonio Praena, “Yo he querido ser grúa muchas veces” (Ed. Visor, 2013)

Imagen: Efecto-viento, Monet

9.9.13

estatuas

te miro-
                        tengo miedo
            de interrumpir
el murmullo
de aguas y de hojas
en tu sueño-
mañana
            con el primer sol
cuando
            salgas
de tu estatua
            encontrarás
sobre el mármol blanco
            los apuntes
                        de mis versos


Emilio Paolo Taormina

Imagen: Cariátides. Atenas, Acrópolis. Agosto de 2013

15.6.13

Lo que duele no son las rupturas, el alejamiento,
la incapacidad minando como un cáncer
oculto y certero. Lo que duele no es
la poca solidez con que se dijo
esta o aquella palabra, esta o aquella frase;
con que se insistió, a pesar de recelos varios,
en la grotesca escenificación de lo que se preveía
muy próximo a cualquier futuro. Lo que duele
no es la viscosidad de las emociones inscribiéndose
en algún mapa anticipadamente condenado,
ni tampoco la insistencia de un indisoluble
recuerdo escapando. Lo que duele verdaderamente
es despertar un día y descubrir
que nada de eso tuvo importancia alguna.


Victor Oliveira Mateus. Gente dois reinos. Lisboa. Ed. Labirintio. 2013 (Trad. José A. García Caballero)

Imagem: Maria Helena Vieira da Silva

21.5.13


ACTO PRIMERO
Escena IV

ROMEO: Tuve un sueño anoche...

MERCUTIO: Y yo otro.

ROMEO: Bien ¿y qué soñasteis?

MERCUTIO: Que los soñadores suelen mentir

ROMEO: Dormidos en su cama, en tanto sueñan cosas verídicas.

MERCUTIO: ¡Oh! Ya veo, pues, que ha estado con vos la reina Mab. Es la comadrona de las hadas, y llega, bajo un tamaño no más grueso que el ágata que brilla en el dedo índice de un regidor, arrastrada por un tronco de atomísticos corceles, a pasearse por las narices de los hombres mientras están dormidos. Los radios de las ruedas de su carroza están fabricados de largas patas de araña; la cubierta, de alas de saltamontes; las riendas, de finísima telaraña; los arneses, de húmedos rayos de un claro de luna; su látigo, de un hueso de grillo; la tralla, de una hebra sutil; su cochero, un pequeño mosquito de librea gris, ni la mitad de grande como el redondo gusanillo que se extrae con la punta de un alfiler del indolente dedo de una doncella. Su carroza es un cascaroncillo de avellana, labrado por la carpintera ardilla o el viejo gorgojo, desde antiguos tiempos artífices de carruajes de hadas. Y en ese tren galopa, noche tras noche, por los cerebros de los enamorados, que en seguida sueñan con amores; sobre las rodillas de los cortesanos, que al punto, sueñan con reverencias; sobre los dedos de los abogados, que al instante sueñan con minutas; sobre los labios de las damas, que acto seguido sueñan con besos, labios que Mab, enfurecida, infecta a menudo, atormentándolos con ampollas, por haber viciado sus alientos con golosinas aromáticas. Algunas veces cabalga sobre la nariz de un palaciego y entonces sueña que ventea una promoción; y otras, con el rabo de un lechón del diezmo, cosquillea en la nariz de un párroco mientras está dormido, e instantáneamente sueña en la prebenda inmediata. También se la ve pasear por el cuello de un soldado, y al momento sueña con degüellos de enemigos, brechas, emboscadas, hojas españolas, brindis y tragos de cinco codos. Y entonces suena de repente el tambor en sus oídos, con lo cual él da un salto y se levanta, y con semejante susto, reniega una oración o dos y se duerme de nuevo. Esta Mab es la misma que trenza las crines de los caballos en la noche y conglutina las greñas de los duendes en sucios y feos nudos, que, una vez desenmarañados, pronostican grandes desventuras. Esta es la bruja que, cuando las doncellas duermen de espaldas, las oprime y las enseña a resistir por primera vez, haciendo de ellas mujeres que sepan portarse. Esta es la...

ROMEO: ¡Silencio! ¡Silencio, Mercutio, silencio! Estás hablando de nada.

MERCUTIO: Es verdad, hablo de sueños, que son los vástagos de una mente ociosa, engendrados únicamente por la vana fantasía, tan insustancial como el aire y más mudable que el viento que ahora acaricia el seno helado del Norte, y después repentinamente irritado, brama desde allí volviendo la cara al Sur, destilador de rocío. 

W. Shakespeare. Romeo y Julieta

Imagen: Magritte, "El hermoso mundo"
Música: Romeo & Juliet

16.5.13


COSAS

Estoy intentando hablarte de estas cosas,
de estos nombres y de estas  emociones, de lugares
que pueden no interesarte en absoluto
y no parecen ayudarte demasiado
pero pienso que son reales de una manera

que no se puede imaginar como unos guantes
en el bolsillo de una chaqueta o una espina en el dobladillo.
No son menos reales si suceden
sobre la dimensión de lo invisible.


 John Ash, "Travesía escéptica" (Ed. Puerta del mar, 2011). Trad. Ana Gorría y James Womack

Imagen: Picasso

2.5.13


EL DESPERTAR DE LA PLAÇA

Han caminat els ulls més que les cames
i tens reblert d’imatges el dolor.
L’ardor és pes si el somni, brau, desitja,
amor tan alt que tomba el fràgil món.

Perquè estimar reclama a tot conèixer,
com qui coneix estima molt més fort.
I SAP omplir de tot i res la placa
on viu, confós, el so sagrat d’un mot.

I no puc ser, ferit, tot el que penso.
Per això el cap espera sempre el cor.
I assajo dir, desperta arquitectura,
l’eternitat sabuda dins el cos.

Vicenç Llorca

Imatge: Roma 1959, Elliot Erwitt

27.4.13


Envejecemos con una vara
de medir el sol entre los ojos.
No comprendemos esas señales
inscritas en el margen del abismo.
Ni a los bosques que abrigan
las sombras y la lluvia.
Ni esa misteriosa relación de los astros
en la parte callada de los cielos.
Un alboroto sordo resuena, funerario,
en el paisaje cuando, más allá de los montes, el trino de los pájaros
es tan nítido como el soplo de ese miedo que trastorna
la leve inclinación de las planicies.

Graça Pires (Trad. José Ángel García Caballero)

Imagen: Estuario azul, Maria Helena Vieira da Silva

1.4.13


ABRIL

Venías descendiendo a través de los caminos,
más leve que la danza
como siguiendo un sueño que se mece
entre inspiradas ramas.

Así el jardín tembló
pálido de esperanza.

Sophia de Mello, Dia do mar (Trad. José A. García Caballero)

Imagen: asfódelos
Música: Cristina Branco porque me olhas assim

17.3.13


LA PUERTA

Cuando ella entró de improviso,
pareció que la puerta no volvería a cerrarse,
ni siquiera ella la cerró –ella, ella-:
la habitación quedó abierta a un mar visitante
al que no podía detener puerta alguna.

Mas, cuando al fin sonrió, ladeando la cara
para despedirse de mí,
donde había sonreído, en su lugar,
había una puerta oscura que sin cesar se cerraba
y se retiraron las olas.

Robert Graves (Trad. Antonio Rivero Taravillo)


The Door
When she came suddenly in
It seemed the door could never close again,
Nor even did she close it—she, she—
The room lay open to a visiting sea
Which no door could restrain.
Yet when at last she smiled, tilting her head
To take leave of me,
Where she had smiled, instead
There was a dark door closing endlessly,
The waves receded.

Imagen: La victorie, Magritte
Música: Serrat, com ho fa el vent

5.3.13


MAR GRIEGO

Estaba triste como un traje manchado por los gorriones
bajo aquella lluvia remota que me empapaba el corazón
aquella lluvia que caía de lo alto como una estrofa
con silencio y con lágrimas
como la ausencia tuya.

Recorría las aguas de la Argólida con mi melancolía
y era el mar griego un gran libro de plata escrito en húmedos hexámetros.
Me adentré por las islas que cimbrean las oscuras cabezas de los pinos
y los racimos tiernos del pistacho abrotoñados como enjambres verdes.
Me adentré entre los árboles del monte y vi las blancas cúpulas
y vi los templos blancos y vi la puerta azul que lleva a mayo
a los que sueñan en abril.

Era también el mar como otro libro
de mi memoria.
Sus olas eran luces y poemas
y páginas y sueños
y canciones.

El viento las volvía.


Blanca Andreu, Los archivos griegos

Imagen: Εμπόριο. Amparo Gasent

Música: Karaindrou, by the sea

3.3.13


Los primeros años


Abandonada
por la noche me lancé
a una barca
y alcancé una orilla.
Contra la lluvia, me apoyé en las nubes.
Contra el viento airado, en colina de arena.
No se podía confiar en nada,
sólo en la sorpresa.
Comí las frutas florecientes de la añoranza,
bebí del agua que da sed.
Extranjera, muda en regiones extrañas,
me helé de frío en los años lúgubres.
Como patria me elegí el amor.

Mascha Kaléko, Tres maneras de estar sola. Ed. Renacimiento, 2012. Trad. Inmaculada Moreno.

Imagen: August Macke, "Nude with coral necklace"
Música: The stranger song, Leonard Cohen

23.2.13


ANTÍGONA

Tal vez prefirieses gritos, súplicas
o -¿quién sabe?- que rasgase
las vestiduras y me deshiciese. Aunque, temible
Creonte, yo poseo la experiencia
de quien no cede, de quien recorre
las sendas de los márgenes y apenas oye
el antiguo saber de la tierra, el único al que vivos
y muertos pertenecen
y nos hierve en las venas sin que sepamos
cómo ni por qué. Puedes, ¡oh, hábil!,
combinar las palabras, confundir
las frases en discursos y experimentos
de gloria... Pero tu gloria no pasará
de un mero nombre, e incluso ese con tantas dudas
debatiéndose;
tu gloria –esa pequeña barca
de pergamino pudriéndose en las playas
jónicas. No eres nada, ¡oh ridículo mensajero
de lo nuevo!, y ninguna máscara aumentará
esa inmensidad de nada, que jamás
conseguirás disimular. Podrás perseguir,
difamar, convencer a otros de que también
lo hagan, pero nunca eludirás el imperturbable
movimiento del gran ciclo, ese
donde los dioses cobran todos los gestos
según el orden del tiempo; lugar
en donde nos movemos: breves,
banales… y tal vez, dispensables.

Victor Oliveira Mateus (Em "Meditações sobre o fim"; Ed. Hariemuj 2012) (Trad. José A. García Caballero)

Imagen: Mary Stillmann, Antigona
Música: Sassetti, Inquietude

16.2.13


DONDE ESTÁ LA DANZA



Porque la mente nace al tantear
la sombra en busca
del otro cuando
descarga en la palabra hablada.
Y con ella flamea
la música que late en el compás
de las estrellas.
Y al sentir su señal tras el grito
de amor o de dolor,
modulamos nombres y sones
con que inventar
los dioses. Y prácticos verbos
para recrear dolor
o amor sobre distintos objetos.
Y creer así que existimos,
hasta quedar mudos para siempre.

Miguel Veyrat, Poniente (Ed. Bartleby,2012)

Imagen: Miró, "bailarina"
Música: Caetano Veloso, "sozinho"

3.2.13


HE NEGAT

                        The miles of distance away
                        From everthing would end. It would all meet.
                                               WALLACE STEVENS

He negat la distància.
M’he fos amb tots els hòmens.
Sé que la patria de l’ànima
té fronteres concènctriques, i l’última
és sempre la primera.

Més de set mil milions d’ulls
superposats
reclamen una pròtesi de l’ordre.
(Al costadet del pols, darrere del frontal,
els abismes inventen
les declaracions de guerra.)

Ens deixarem intactes, direm que som del vent
i que, posem per cãs,
es belluga la nit sota una ala de vidre.

Ivan Brull, Guia de perduts (Ed. Germania, 2012)

Imagen: Magritte
Música: Bernardo Sassetti, Noite

15.1.13


LAS ESCALERAS

Toma, éste es mi cuerpo, el que sube escaleras
rumbo a tu oscuridad, dejándome,
o a algo menos tangible,
en su lugar.

También ellas envejecieron, las escaleras,
también, como yo, deshabitadas.
Anocheció, a lo lejos se alejan pasos, probablemente míos,
y, en nuestra vuelta, nuestros cuerpos se desvanecen como tierras extranjeras.

Manuel António Pina (Trad. José A. García Caballero)

Imagen: Chema Madoz
Música: 

Το τραγούδι της λίμνης Τάνια Τσανακλίδου



3.1.13


En el paraíso he marcado una isla
Idéntica a ti y a una casa en el mar

Con una cama grande y una puerta pequeña
He lanzado al abismo sin fondo un eco
Donde mirarme cada mañana al despertar

Y ver tu mitad pasando por el agua
Y llorar tu otra mitad en el paraíso

Odysseas Elytis (Trad. Cristián Carandell)

Imagen: Claude Monet
Música: Arleta, Mia fora thymamai
http://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&v=jJ8bzh1p38A

26.12.12


El deseo

No quiero la eternidad,
la trama interminable
de una roca que confía
día tras día
en la duración perpetua.
Quiero ser lo que pasa:
la leve nube blanca
que se deshace en el espacio,
la humareda de un reactor
en el cielo vacío y claro.
No me agrada ni me seduce
vivir después de haber vivido.
Antes prefiero el relámpago
que rasga el cielo sombrío,
una hoja de álamo
en el suelo de un viaje
y la lluvia fugaz
que cae sobre las ciudades.
Prefiero un vuelo de pájaro
a todo cuanto es eterno.
A todo lo que perdura
prefiero lo que perece:
la sombra fugitiva
en el día luminoso
de los narcisos y las rosas;
los instantes que rigen,
en la noche indecorosa,
el amor de los amantes,
sus gritos, sus gemidos;
el pétalo fugaz
herido por el otoño.
Me conformo con el trayecto
entre una puerta abierta
y una puerta cerrada
en plena madrugada
o en la más cándida mañana.
Mi Dios es relámpago,
el breve resplandor
que precede al gran sueño.
Me niego a durar
y a permanecer.
Nací para no ser,
para ser el que no es
después de tanto soñar,
después de tanto vivir.

Lêdo Ivo, Plenilunio
(Trad. Martín Lopez-Vega)

Imagen: Paisaje, Amadeo de Souza-Cardoso
Música: Eleni Karaindrou, Lento largo
http://www.youtube.com/watch?v=OOUJu0VvKdI

9.12.12


TAMBÉ



Jo també evoque Súnion, i Carles Riba em deixa

compartir la nostàlgia, una sal exaltada.

El teu cos em féu lliure, o tu em vares fer lliure.

Damunt els nostres cossos volaven els llençols,

volaven els coloms en el cel del crepuscle.

Oh Súnion! Jo t’evoque, evocant aquells dies.

Era la llibertat i era la plenitud,

i era tota la vida corrent dintre les venes.

Oh Súnion! He viscut. Incorporat a penes

sobre la teua llarga nuesa, en la terrassa,

vaig beure a glops la brisa. Fores feliç, mirant-me.

Recordem, de vegades, aquells dies enormes.

Darrere, la ciutat, el blau extens del mar.

Home ja simplement, elementalment home,

Sobre la teua fresca elementalitat.

Oh ciutat, oh ciutat dels dies humiliats,

De la rosa rompuda en la boca innocent!

Oh dies sense objecte i vida sense objecte,

hores amunt i avall alternativament,

el vi barat, l’amor barat, la boira extensa!

Damunt els nostres cossos volaven els llençols,

els llençols eixugats amb la brisa salada.

Un al costat de l’altre, i completament nus,

sobre els taullels d’aquesta terrassa –conilleres,

fils s’entendre la roba, les teules robellades–,

i per damunt nosaltres tot el cel, el crepuscle,

la gràcia dels coloms que sàviament volaven.

Parlàvem lentament, entre pauses llarguíssimes,

i creuava el crepuscle, com un peix, un fulgor,

i evocàvem cisternes, aljubs, mirant el cel,

i havíem recobrat l’adorable impudor

des d’on podíem veure tot l’esplendor de Súnion,

la plenitud volguda, la llibertat, la vida.

Se n’eixien els versos dels calaixos, corrien

del passadís, com l’aigua queien pels escalons.

Hòmens prudents i d’ordre s’aturaven, sorpresos.

Se’ls apagava el puro i no tenien foc.

Un crit de ¡gol! Omplia tot el cel del diumenge.


Vicent Andrés Estellés. Llibre de meravelles

Imagen: Cabo Sounion, Carl Rottman
Música: Notis Mavroudis
http://www.youtube.com/watch?v=w6V5X7OCndc

2.12.12


Atravesar la casa
para imaginar planetas,
ésa fue la otra parte del pacto
que no cumpliste.

Saber que se tiene miedo al juego,
pronunciar dragones,
contar destinos.

Se van los días, las tardes,
rabia en la laca de las uñas.

Y nos queda una última bala
en el bote de perfume
para franquear el paso,
pedir permiso,
seguir las huellas.

Pero se van las noches a golpes perfumadas.

De tanto aire, se van.

Sara Herrara Peralta, Hay una araña en mi clavícula (Ed. La Garúa, 2012)


Imagen: Frida Kahlo, "Allá cuelga mi vestido"
Música: Rodrigo Leão, Mar estranho
https://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&v=7W8e9m1XoWY

25.11.12


HIMNO A LA LENTITUD

Entre los entibiados tomillos y su aroma
y el zumbido de abejas laboriosas
alzo a la lentitud amada un altar de oro
                   Renée Vivien

De noche me transportan los caballos
alados de Platón. No se ve la anunciada
llanura felicísima. Sólo encuentro montañas
escarpadas. Mis caballos hicieron
las paces. Rozan, voluptuosos,
sus brillantes pelajes blanco y negro,
y el auriga, voyeur, paladea el tiovivo de las horas.
La memoria rescata
su botín arbitrario de belleza. No tienen mucha prisa
los caballos amantes.

Lentitud, fleco de oro que entorpeces
con sol las horas duras, déjame estar en ti.
Que no me arrastre el tiempo con dedos de culebra.
Quiero tu aceite puro,
la seda de sus riendas.
Sólo un tiempo sin bridas,
sólo eso.


Aurora Luque, La siesta de Epicuro

Imagen: Marc Chagall
Música: Mavroudis, Hadzidakis, Arleta
https://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&v=4cfCNLLN1Q4

11.11.12


         LA APUESTA ETERNA


                       1

Porque un día morderás el nuevo limón
y  liberarás
de su interior enormes cantidades de sol.


                       2

Porque todas las corrientes de los mares
súbitamente iluminadas te enseñarán
a elevar la tempestad al plano ético.


                       3

Porque incluso en tu muerte serás de nuevo
como el agua al sol
que se enfría por instinto.


                       4

Porque serás iniciada por los pájaros
y una hojarasca de palabras te vestirá
de lengua griega para que parezcas invencible.


                       5

Porque una gota culminará
imperceptiblemente tus párpados
más allá del dolor y tras un largo llanto.


                       6

Porque toda la crueldad del mundo se convertirá en piedra
y te sentarás dominadoramente
con un dócil pájaro en tu palma.


                       7

Porque tú sola te adaptarás por fin
despacio a la grandeza
del alba y del ocaso.




Odysseas Elytis    “Maria Nefeli” (Trad. Cristián Carandell)

Imagen: Yannis Stavrou, "Tesalónica en colores"
Música: Vangelis, the city dawn
http://www.youtube.com/watch?v=POPA3twP8ko

2.11.12


También tú eres el amor.
Eres de tierra y de sangre
como los demás. Caminas
como quien no se aleja
de la puerta de casa.
Miras como quien espera
y no ve. Eres tierra
que sufre y que calla.
Tienes sobresaltos y cansancios,
tienes palabras – caminas
esperando. El amor
es tu sangre – no otra cosa.

Cesare Pavese

Imagen: Shitao
Música: Rodrigo Leão, Rosa