26.6.16

PRIMAVERA ANGLESA

No és que un sol massa feble
filtrant-se entre aquests oms de fulla tendra
pugui fer-me enyorar primaveres més clares:
aquí l'herba esplendent i el vellut de la molsa
tenen llum permanent
i bé poden
recolzar passions amb perfum de jacint
o amb els pètals alats dels narcisos.
Lent, el canal discorre, quasi immòbil,
com si volgués quedar-se
la imatge pacient del pescador,
la trèmula frisança del bedoll,
o el núvol.
Res del món no existeix fora d'això,
fora d'aquesta
lentitud aparent
amb què se'n van les coses.
(Que punyent ens semblarà el dolor
amb aire nou i ocells entre els lilàs.)
Però el món va seguint el seu camí.
L'estudiant
ha tancat el seu llibre i es distreu
sembla que amb un bri d'herba.
Però és tot el món que el distreu,
la transparent cortina de sofriments i afectes
que li priva
de llançar-se al somriure esplendorós
d'uns instants que sap breus i que, amb tot,
són els únics feliços.


Narcís Comadira

Imatge: John Constable

18.6.16

EL GRAN DESACUERDO

                       Ben Kane: Le doy de plazo hasta el amanecer para prepararse.
                                   Young Billy Young, de Burt Kennedy

Miramos de reojo. Sí.
Porque, en el fondo,
necesitamos huir de nuestros simulacros.

Y nos debemos
las distintas formas de arrojar
el deseo de parecer lo que somos.

No todos necesitan la misma luz.



Luci Romero, Western (Ed. Delirio, 2016)

Imagen: Elliott Erwitt

8.6.16

Tengo que imaginarlos,
                                   aunque algo falte:
la camilla de la Cruz Roja, carretas de mulos,
                       el desvío a Collioure,
                                                          a Argelès,
cercados en la playa, sin lona ni manta,
escarbando camas en la arena,
                       un chusco de pan, una lata de sardinas
a veces.
            Tratáronlos más mal que dios, dice mi abuelo. Piensa en
Camilo, su padrino, ciego de mortero,
                                               de Argelès a una granja de Toulouse.
                       Camilo distinguía la faba buena por el tacto,
distinguió cálculos, teorías, rumor a rumor
hasta el verdadero:
                                   Parkinson
                       úlcera/
                                   fracaso renal/
                       neumonía/
                                               heces
y al fin
la muerte del expulsor,
el agraciado,
el perro de sacristía.

Y Camilo en el valle, otra vez,
                                                          ciego
                                               guiaba a mi abuelo de memoria, recordábalo todo,
La Felguera toda, intacta cada calle, cada chigre, cada casa tirada,
                                                                      echaba a andar su mapa
contra los años de baja paz, de guerra acurrucada, de ronquidos.


Fruela Fernández, Una paz europea. Ed. Pre-textos, 2016

Imagen: Robert Capa

30.5.16

En lo oscuro se encuentran.

Dos altas torres solitarias.
Sin moverse, se miran el pecho.
Cada uno su propio pecho.

Él le da palabras.
Palabras de temor.
Palabras de abominación.
Palabras de soledad.
Palabras que atraviesan los nudos en la boca:
palabras de amor.

Y la torre de ella crece.
Blanca y sola.
Las palabras de él resbalan hacia el sueño.
Intactas.

Ella le da luz de luna.
Y a la luz de la luna, la torre de él se más y más pequeña.
Devuélveme el alma, dice él.
No conozco tu alma, responde ella.
Y cuando él le ruega
su torre se empequeñece.
Lo salva la mañana.
Alto, alto en el cielo la aguada voz de la trompeta.
Entonces huyen.
Van huyendo veloces cada uno hacia su lado del cielo.

En la llanura se encuentran todo el día
las palabras olvidadas.


Dane Zajc. Ceniza negra (Pen press, 2013). Trad. Florencia Ferre.

Imagen: Magritte. La página blanca.

15.5.16

SI HASTA EN EDÉN LAS COSAS HAN IDO MAL

Yo también entré por la salida de emergencia.
Yo también he sido un niño fuera de su madre.
Encontré encontré la araña donde construiré
el rincón de mi casa, ¡qué más da!
Y estoy loco de alegría por encontrarla.
Y estoy loco de tristeza, en general.

Posiblemente estando sentado en la cocina
mi labio grite por su cuenta algo inconcebible.
Me siento víctima de brujería, de soldadura obscena.
Hay un agujero en la escafandra, el batiscafo hace aguas.
He venido encerrado en un aullido que se aplaza
y así ando pensando en lo peor.

ΑΦΟΥ ΚΑΙ ΣΤΗΝ ΕΔΕΜ ΠΗΓΑΝ ΣΤΡΑΒΑ ΤΑ ΠΡΑΓΜΑΤΑ

Μπήκα κι εγώ από την έξοδο κινδύνου.
Ήμουν κι εγώ ένα παιδί έξω απ’τη μάνα του.
Βρήκα βρήκα την αράχνη όπου θα χρίσω
τη γωνιά του σπιτιού μου, δε βαριέσαι.
Κι είμαι τρελός από χαρά που τη βρήκα.
Κι είμαι τρελός από λύπη, γενικότερα.

Πιθανόν εκεί που κάθομαι στην κουζίνα
το χείλι μου να τσιρίξει μόνο του κάτι αδιανόητο.
Νιώθω θύμα μαγγανείας, θύμα αισχρής οξυγονοκόλλησης.
Τρύπησε το σκάφανδρο, μπάζει το βαθυσκάφος.
Ήρθα κλεισμένος σε κραυγή που αναβάλλεται
κι έτσι πηγαίνω τα χειρότερα σκεπτόμενος.


Kostas Vrachnos. Encima del subsuelo. Trad. Juan Vicente Piqueras y el autor.

Imagen: Yannis Tsarouchis, Otoño
Música: Vangelis, Autumn