
Una noche fría el físico explica
que todo se equilibra, excepto las pequeñas pérdidas
de calor registradas durante el intercambio de toda
información. Anfitrión angélico, aguarda
en la puerta y sacude las partículas de nieve
de los hombros de los invitados, cada uno agregado
específicamente a la función para ser sustraído
de las posibilidades más frías de la noche.
Einstein afirma en su teoría,
entibiando sus alas frente a una hoguera virtual
su fe inflamada por la triste conclusión de que x
debe igualar a más de lo que nunca sabremos
creyó que dos naturalezas complementarias – situadas
en puntos extremos del universo-
pueden intercambiar complementos en un instante sin tiempo.
Pero nadie lo ha demostrado; nuestros instrumentos
carecen de tiempo y mundo suficientes para comprobar
lo angélico de una lógica. Y sin embargo, Einstein lo
previó: miro tu mirada a través de la habitación,
y en esa mirada conjugamos cada instante
en el tiempo presente. A través del espacio exterior
intercambiamos las pérdidas involuntarias de calor.
Al observarnos ambos desde las alas,
otros comen y beben para colmar el silencio
que desciende de las nebulosas solitarias
hasta desvanecerse en centelleos
de conversación y constelaciones de alimento.
Pero entre tú y yo, el silencio demuestra
que amamos por leyes que no podemos romper ni probar.
William Wadsworth (Trad.Jeanette L. Clariond)
Imagen: Anochecer en la ventana (Marc Chagall)
Música: Basia Bulat, "The shore"
http://www.youtube.com/watch?v=URoFxZNTBdQ
que todo se equilibra, excepto las pequeñas pérdidas
de calor registradas durante el intercambio de toda
información. Anfitrión angélico, aguarda
en la puerta y sacude las partículas de nieve
de los hombros de los invitados, cada uno agregado
específicamente a la función para ser sustraído
de las posibilidades más frías de la noche.
Einstein afirma en su teoría,
entibiando sus alas frente a una hoguera virtual
su fe inflamada por la triste conclusión de que x
debe igualar a más de lo que nunca sabremos
creyó que dos naturalezas complementarias – situadas
en puntos extremos del universo-
pueden intercambiar complementos en un instante sin tiempo.
Pero nadie lo ha demostrado; nuestros instrumentos
carecen de tiempo y mundo suficientes para comprobar
lo angélico de una lógica. Y sin embargo, Einstein lo
previó: miro tu mirada a través de la habitación,
y en esa mirada conjugamos cada instante
en el tiempo presente. A través del espacio exterior
intercambiamos las pérdidas involuntarias de calor.
Al observarnos ambos desde las alas,
otros comen y beben para colmar el silencio
que desciende de las nebulosas solitarias
hasta desvanecerse en centelleos
de conversación y constelaciones de alimento.
Pero entre tú y yo, el silencio demuestra
que amamos por leyes que no podemos romper ni probar.
William Wadsworth (Trad.Jeanette L. Clariond)
Imagen: Anochecer en la ventana (Marc Chagall)
Música: Basia Bulat, "The shore"
http://www.youtube.com/watch?v=URoFxZNTBdQ
3 comentarios:
Curioso y con un encanto especial. Aunque está claro que las traducciones siempre dejan algo atrás, y del inglés más (quizá porque es uno de los pocos idiomas en el que puedo comparar). Yo lo dejaba en "que todo se equilibra, excepto las pequeñas pérdidas." :)
Beso.
No he leído a Amalia así que me lo apunto. Gracias ;)
"Pero entre tú y yo, el silencio demuestra
que amamos por leyes que no podemos romper ni probar."
Este final do poema encantou-me.
Um grande beijo, amigo.
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