14.8.08

regresos


Toco lo que ocurrió en el pasado
está ahora presente como un fuego encendido.
Tu ausencia permanece.
Oscila el árbol entre el mar y la tierra,
y se quiebran las ramas en el viento funesto,
veo que pasas con las manos ardiendo
y una blancura intensa te cubre la cabeza.
El rostro es todavía el último refugio.


Amadeu Baptista, Arte do regresso (trad. Viernes)

Imagen: El vestido de la noche, Magritte

6.8.08

LISBON REVISITED 2008


Outra vez te revejo – Lisboa e Tejo e tudo -,
Transeunte inútil de ti e de mim
Álvaro de Campos



(....)


Ahora, como entonces, encuentro las preguntas
bajo el rastro empedrado que desciende hasta al río,
memoria de las huellas confundidas,
espejo de memorias y de espejos.
Y otra vez me detengo sorprendido,
como quien ha olvidado alguna cosa:
con la vista recorro las ventanas, su polvo
y sus cristales viejos. No hace falta decir
que ya lo has dicho todo.


(...)



Viernes


Imagen: Atardecer en Lisboa, Restauradores-Avda. da Liberdade, 25-7-2008

28.7.08

Em Lisboa


EN LISBOA





Entras al café y te sientas en esa mesa
que aún no está limpia, como si no tuvieses otra
opción. Apartas de ti el cenicero, la taza todavía
tibia, el vaso de orujo bebido hasta la última
gota, y sacudes los cabellos para que se disipen las sombras que allí
estuviesen. Tus ojos quedan fijos al techo
donde quedó una cinta para capturar moscas
de un verano muy antiguo. Manchas de humo, humedad
y yeso a la vista, componen el abstracto cuadro donde
buscas algún sentido para lo que te falta. Tus manos titubean
sobre las piernas, como si no hubieses
decidido qué hacer. Pero, ahora, ¿adónde irías, si volvieses
a salir, cuando la tarde cayó
y ya no se ve quien pasa a través
de los escaparates?
Y si te quedaras, ¿quién podrá llegar,
a esta hora para no dejarte a solas,
en esta mesa donde el camarero
se demora en venir para limpiarla? Sin saber el porqué,
guardé tu imagen y ando con ella en estos versos
que conocen tu nombre sin nunca revelarlo,
como si les hubieses pedido que guardasen el secreto.



Nuno Júdice, A matéria do poema (Trad. Viernes)

Imagem: Parque Eduardo VII, 22-7-08, Lisboa

Ouve-se Mariza:

16.7.08

mais Lisboa


CORAZÓN FRÍO




Últimamente me demoro a través de los meses.
Ni el campo perfumado se entrega ya al olfato.
Cayó en desuso la desusada suerte
de las enredaderas.
A orilla de las tiendas, una estaca de niebla eterniza
la soledad del nómada.
Rehén de una edad que encanece es este cuerpo,
el corazón frío.


José Agostinho Baptista (Trad. de Viernes)


perdón por la tristeza de los últimos posts, pero quizá la belleza siempre tuvo los ojos tristes, por lo menos es así cuando se habla de Lisboa... Suena Ana Moura:

11.7.08

tropiezo con Chagall


Y perdí mis fantásticos castillos
como niebla distante que se esfuma...
Quise vencer, luchar y defenderlos,
pero quebré mis lanzas una a una.

Y perdí mis galeras entre hielos
que se ahogaban sobre un mar de bruma...
-Tantos escollos, ¿quién podría verlos?
Me eché al mar, pero no salvé ninguna.

Perdí también mi copa y mi anillo,
y mi cota de acero y mi caballo.
Perdí mi yelmo de oro y pedrería...

Suben al labio súplicas extrañas...
Sobre mi corazón pesan montañas...
Miro asombrada mis manos vacías...


Florbela Espanca (Trad. de Viernes)
Imagen: Chagall "La bahía de los ángeles"

7.7.08

tarde de Verão


Sostiene Pereira que le conoció un día de verano. Una magnifica jornada veraniega, soleada y aireada, y Lisboa resplandecía. Parece que Pereira se hallaba en la redacción, sin saber qué hacer, el director estaba de vacaciones, él se encontraba en el aprieto de organizar la página cultural, porque el Lisboa contaba ya con una página cultural, y se la habían encomendado a él. Y él, Pereira, reflexionaba sobre la muerte. En aquel hermoso día de verano, con aquella brisa atlántica que acariciaba las copas de los árboles y un sol resplandeciente, y con una ciudad que refulgía, que literalmente refulgía bajo su ventana, y un azul, un azul nunca visto, sostiene Pereira, de una nitidez que casi hería los ojos, él se puso a pensar en la muerte.


Antonio Tabucchi, Sostiene Pereira


Imagem: Praça dos Restauradores com Avenida da Liberdade, Lisboa. Verão do 2006,

ouve-se Estrela da tarde, do Carlos do Carmo:

2.7.08

se diría tu voz...


Evocan las aguas un canto para helar el vaho y la sombra.

Que tu cabeza lavada alargue hacia aquí la medida y escudriñé los costados del mar

y la perdida lumbre que brilla en la orgullosa humedad muerta.



(En la lejanía del abismo, de pronto la mariposa nocturna se volvió contemplativa, invisible y paciente como la devoción y flexibilidad que se le volaban las patas.)

Uno llega, se oculta por no saber que ha llegado y se encuentra un estruendo:

se diría tu voz,
pero la incidencia de la luz y un olor de vejez
no dejan ver su trance original, que era una sonrisa.


Jaime Saenz


Imagen: Peonías y mariposa, de Hokusai

24.6.08

recomençament


Encara no sé

per què es perd l’evidència
d’alguns gestos per exemple
lligar-se als segons
que desgranen un vida sencera
sentir simplement
el que és aquí, aquesta tranquil.litat
guardada com una vora del temps

ni per què res no respon
a aquelles veus contràries
que buiden el món
- els nostres començaments sempre reomençats.


Hélène Dorion, Un rostre recolzat contra el món


la imatge és Tardor en Baviera de Kandinsky,

i ahir parlavem de la tardor i sonava Eleanor Rigby:


17.6.08

extraño corazón de los regresos


EL CORAZÓN EN EL OJO



Mis ojos se volvieron a buscarla,
pues, desde que de su vista desaparecieron las ruinas,
con ellos se dio la vuelta también el corazón.



Al-Sarif Al-Radi


La imagen es una fotografía de 1996 de Gueorgui Pinkhassov

y creo que acompaña bien Ana Alcaide:


11.6.08

rostro de espaldas


CARTAS

I

La mitad de la carta la escribe el destinatario.
Tú que estás esperando mis renglones
sabes ya mucho de mí, incluso
cosas que yo no veo por estar demasiado cerca.
Tienes mucho que decirme
por medio de los garabatos de mi mano.
Del papel que tengo delante asciende
un susurro como de auriculares abandonados.

III

Es mucho más sabio lo escrito
que quien escribe.
Estos renglones se van torciendo cada vez más
y el susurro de la carta se va desplazando
hacia algo que no pretendíamos ninguno de los dos.
Entonces quizá se desgaje el último párrafo
y cuente algo más allá de nosotros dos –
nuestra historia vuelta de espalda, tan vigente
que nuestros rostros se atreven a abandonarnos.




Kjell Espmark, Voces sin tumba

Imagen:" Muchacha de espaldas", Dalí

6.6.08

inevitable junio


EL PROFESOR



¿Qué se puede explicar
en este laberinto de maletas y llaves?
Sólo las estaciones del peligro
y la necesidad.

Son ya las cuatro y diez. El profesor,
que cada día aprende a vivir en voz alta,
recita los poemas elegidos.
Hay silencio en la clase
y miradas que cruzan el silencio.

Dudar es necesario.
La sospecha nos brinda
una buena lección, pero conviene
que nadie imponga un frío,
que cada cual elija sus dudas y sus llaves
para que las maletas al abrirse
no resulten vacías.

Porque tampoco es justo
pedirle al sol de mayo que no deje
la piel de una certeza en la ventana.
Nunca ha sido de ley
olvidar lo que somos,
aquello que debemos defender
para que las palabras que decimos
no huelan a cerrado.
Quien vive necesita confianza.

Con las llaves perdidas abrimos la memoria.
El poema recorre un continente,
toma una habitación,
deshace su maleta.

Siempre recién llegado,
al dudar de los dogmas y afirmar en la nada,
el profesor procura,
más que decir verdades, no mentir,
más que dar ilusiones, no romperlas.
Dedicará sus años
a buscar entre sombras
una razón de claridad
y a descubrir en ojos indecisos
el equipaje abierto de un poema,
su rara conmoción,
cuando en la vida ocurren
las cosas que suceden en la literatura.

Los ojos de un alumno
son viajeros urgentes. Sólo hacen
preguntas como arenas movedizas,
preguntas por la próxima estación
en un viaje de largo recorrido.

Luis García Montero, Vista cansada


(y hoy dejo el Compartimento de Hopper, la Humilty de Wertens y otra vez Luis... si es que la nostalgia de los finales de curso, o estas cosas que ya ocurrieron en la literatura y se viven ahora con pausa o con sorpresa...)

1.6.08

enquanto estudo


PASAJE



a)

La necesaria ironía
de caminar
por la más que urbana ciudad
en la distraída errancia
de los días,

pensando
en como somos de espurios
y en como,
por una especie de fe,

buscamos
“la verdad en un alma
y en un cuerpo”.


b)

La vida encuentra su camino,
el mágico resucitar del día,
las visiones sin regreso.

Estar a la puerta de casa
sin pensar que la noche
nos envuelve los cuerpos,

lee en los cielos el rostro,
el pasaje de las horas,
el castigo de no haber amado.

Lee en los cielos la sorprendente fuga,
la migración.
En la ciudad-río, en su curso,

Caronte llora por nosotros.



Luis Quintais, A imprecisa melancolia (Traducción de Viernes)


y dejo una imagen del río Aqueronte, quizá Caronte siempre tuvo nostalgia de esa luz...

29.5.08

ahir, altra paraula de comiat


No tot és desar somnis pels calaixos

rodejats d'enemics o bé d'objectes

que subtilment i astuta ens empresonen.
Perquè viure és combatre la peresa

de cada instant i restablir la fonda

dimensió de tota cosa dita,

podem amb cada gest guanyar nous àmbits

i amb cada mot acréixer l'esperança.
Serem allò que vulguem ser.

Pels vidres

del ponent encrespat, la llum esclata.

Miquel Martí i Pol


l'imatge és "despedida" de René Martin, sonava dins del cotxe i camí de la ciutat altra vegada aquesta cançó:


24.5.08

volver


a estas alturas, mayo siempre bordea el prefijo de la palabra despedida, yo les hablo de Sartre a mis alumnos y 40 años después, compartimos esa mirada extrañada de quien pone en los sueños el acento de la duda... pero 17 años no son nada y las calles de esta ciudad me detienen de golpe con los versos de Alfredo Lepera y el tacto herido de la voz de Gardel:


VOLVER

Yo adivino el parpadeo

de las luces que a lo lejos,

van marcando mi retorno.

Son las mismas que alumbraron,

con sus pálidos reflejos,

hondas horas de dolor.

Y aunque no quise el regreso,

siempre se vuelve al primer amor.

La quieta calle donde el eco dijo:

"Tuya es su vida, tuyo es su querer"

,bajo el burlón mirar de las estrellas

que con indiferencia hoy me ven volver.


Volver,con la frente marchita,

las nieves del tiempoplatearon mi sien.

Sentir, que es un soplo la vida,

que veinte años no es nada,

que es febril la mirada

errante en las sombraste busca y te nombra.


Vivir,con el alma aferrada

a un dulce recuerdo,

que lloro otra vez.


Tengo miedo del encuentro

con el pasado que vuelve

a enfrentarse con mi vida.

Tengo miedo de las noches

que, pobladas de recuerdos,

encadenan mi soñar.


Pero el viajero que huye,

tarde o temprano detiene su andar.

Y aunque el olvido que todo destruye,

haya matado mi vieja ilusión,

guardo escondida una esperanza humilde,

que es toda la fortuna de mi corazón.




la imagen es de Rimbert, 1976

20.5.08

eternidade


recebo desde o Brasil este soneto (obrigado, Mar, lembranças de todos):


SONETO DA FIDELIDADE




De tudo, meu amor serei atento

Antes, e com tal zelo, e sempre, e tanto

Que mesmo em face do maior encanto

Dele se encante mais meu pensamento.


Quero vivê-lo em cada vão momento

E em seu louvor hei de espalhar meu canto

E rir meu riso e derramar meu pranto

Ao seu pesar ou seu contentamento.


E assim, quando mais tarde me procure

Quem sabe a morte, angústia de quem vive

Quem sabe a solidão, fim de quem ama


Eu possa me dizer do amor ( que tive ) :

Que não seja imortal, posto que é chama

Mas que seja infinito enquanto dure.


Vinicius de Morais


a imagem é do Eliot Erwitt, podem vocês ouvir ao poeta neste link:

15.5.08

lisboa story


PISCIS/ 7




Un edificio en construcción,
cuántas veces hicimos el amor
sintiendo la mezcla de cal en el cemento.
El batacazo de la masa orgullosa
tintinaba en mi interior como pulgar en una campana,
coz dada con la mano contra un jarro de vidrio.
Tu vaivén continuaba sobre mí
recordándome el ingenio
de azúcar en reposo
la noria con cangilones
el grano molido.
Oía toser a un viejo albañil
cuando por fin descansabas.
Tu peso acostado
detrás de mi espalda
sonaba en la hojalata del plato
o en el metal del vaso
los arreglos tardíos de la fiambrera manchada
por grasas que la uña
ya no logra arrancar.
Rábidos subíamos hasta el terrado,
juntos nos sentábamos,
columnas partidas tapizaban el suelo.
Enfrente veíamos el mar de repente bronco,
populoso y lento
desvaneciéndose en barcos, sirenas, grúas,
chimeneas listadas, gaviotas alrededor,
la mirada cansada, sintiéndome húmeda
oía en los dientes el pálpito de tu sangre.
El olor que rezumas formaba por encima
de nosotros un dosel,
mansa caía la tarde azulada.
Al fondo la iglesia y sus minaretes,
la luna observaba detrás del cimborrio,
caía el polvo de un imperio deshecho
sobre Lisboa al fin pacificada.


Fatima Maldonado


La imagen es la caratula de la película "Lisboa story" de Wim Wenders, entrañable película donde el autor trata de ponerle ruido a una ciudad callada, alcanzando en su propósito un amor imposible...


Suena "Ainda" de Madredeus, en escena de la citada película:


11.5.08

agenda


De pronto, te sorprende la mirada
sobre un nuevo edificio,

como un súbito avance de tus pasos
que acorta la distancia que transita
entre lo que recuerdas
y lo que ya no entiendes.


José Ángel García Caballero (en revista HACHE, Murcia, marzo de 2007)

7.5.08

la noche


LA NOCHE



Ya sin ellos
cuando la noche se me hace eterna,
me pregunto si a la noche sucederá el día.
Mis ojos, como si los párpados les quedasen pequeños,
ya no se cierran.
Su corazón parece una pelota brincando en vano
sin conseguir unirlos.

BASSAR IBN BURD


Imagen: De Chirico "Las costas de Tesalia"

2.5.08

...


Desde un lugar que nunca será mío,
supongo que el destierro, en la extrañeza
de no reconocer paisaje y rostros,
la poesía no salva.
Nos lleva de la mano hasta imposibles
que hablando de la luz dejan a oscuras.


Carlos Pujol, Versos de Suabia


Imagen: "Blanco sobre blanco" de Malevich

y suena Ana Alcaide:


27.4.08

presencias


ENTONCES


Entonces,

en los atardeceres de verano,

el viento

traía desde el campo hasta mi calle

un inestable olor a establo

y a hierba susurrante como un río

que entraba con su canto y con su aroma

en las riberas pálidas del sueño.

Ecos remotos,

sones desprendidosde aquel rumor,

hilos de una esperanza

poco a poco deshecha,

se apagan dulcemente en la distancia:

ya ayer va susurrante como un río

llevando lo soñado aguas abajo,

hacia la blanca orilla del olvido.



Ángel González




¿Quién anda ahí,

verso sin terminar entre mis versos,

desatendido sueño,

silencio de las luces y las puertas?


¿Quién anda ahí,

después de haberse ido, persistiendo

con ojos de batalla,

bajo la sombra muerta de las llaves?


¿Quién anda ahí,

viniendo sin venir, deshabitando

el tono de su voz,

la cuenta inacabada de los pasos?


En esos mismos labios que han hecho las maletas,

yo buscaba los héroes del destino.

Vinieron una tarde por llevarte con ellos,

y comprendí que nada se comprende.



Luis García Montero


Imagen: jardines de Viveros, Valencia


(porque esta mañana no se comprendía la presencia de ángel en la avendida antonio machado, en el rostro triste de las palabras de luis... porque los encuentros nunca se comprenden antes de reconocerse, y la multitud debilitaba los puños y los bolígrafos olvidados y las cámaras de fotos... un gesto en la distancia que asiente cercanía y el misterio insondable del entendimiento...)


26.4.08

perto


¡Cuánto hace, Portugal, hace ya cuánto
vivimos separados! Pero el alma,
esta alma incierta, nunca fuerte o calma,
jamás te descuida, ni bien ni tanto.

Sueño, histérico oculto, un escondrijo vano...
el río Furness, que es el que aquí baña,
sólo irónicamente me acompaña,
que estoy parado y él corriendo tanto...

¿Tanto? Sí, tanto relativamente...
Leche, acabemos con las distracciones,
la sutileza, el intersticio, el entre,
la metafísica de las sensaciones:

Acabemos con esto y todo lo demás...
¡Ah, qué ansia humana de ser río o muelle!



Álvaro de Campos

22.4.08

sant jordi


(como a varios de los que pasáis de vez en cuando por aquí, no podré veros mañana, pues aquí os dejo una rosa, un poema de juan gelman (premio cervantes) y una canción de mafalda veiga, que me encanta... feliz día del libro!)


CCLXI



estos poemas esta colección de papeles esta
manada de pedazos que pretenden respirar todavía
estas palabras suaves ásperas ayuntadas por mí
me van a costar la salvación

a veces son peores que actos mejor dicho más ciertas
el tiempo que pasa no las afina no las embellece
descubre sus rajaduras sus paredes raídas
el techo se les hunde y llueve

es así que en ellas no puedo tener abrigo ni reparo
en realidad huyo de ellas como de las ciudades antiguamente malditas
asoladas por las enfermedades de las catástrofes
los reyes extranjeros y magníficos

más malas que el dolor son estas
ruinas que levanté viviendo dejando de vivir
andando entre dos aguas
entre este mundo y la belleza

y no me quejo ya que
ni oro ni gloria pretendí yo juntándolas
ni dicha ni desdicha
ni casa ni perdón



Juan Gelman, Cólera Buey


19.4.08

itinerarios


No quiero, triste espíritu, volver
Por los lugares que cruzó mi llanto,
Latir secreto entre los cuerpos vivos
Como yo también fui.

No quiero recordar
Un instante feliz entre tormentos;
Goce o pena, es igual,
Todo es triste al volver.

Aún va conmigo como una luz lejana
Aquel destino niño,
Aquellos dulces ojos juveniles,
Aquella antigua herida.

No, no quisiera volver,
Sino morir aún más,
Arrancar una sombra,
Olvidar un olvido.


Luis Cernuda


Imagen: paisaje de René Rimbert

15.4.08

reunión


SANDONG 1993, Marc Riboud




No aspiro a la verdad.
No busco, ni siquiera, ese leve sosiego
que cubre a las heridas
de vuelta y tras los años.

Es difícil el aire bajo esta marca errada
de no sé qué destino,
de no sé qué justicia.

Exhalo las palabras a la calle,
el tibio parpadeo de un instante vivido
como ese mar borroso que me explica
a través de los restos que dejo de mis pasos.

No lloro, no podría hacerlo,
me duele la consciencia de todo lo inmediato:
esta esquina inmutable ahora,
esta atmósfera lenta y transitoria,

donde pierde el lamento su sentido,
pero ya no su inercia.



José Ángel García Caballero (en "La bolsa de pipas", Palma de Mallorca, abril de 2008)


Imagen: "Sandong, 1993" de Marc Riboud

e ouço muitas vezes nestes últimos dias a mistura da doce voz da Dulce Pontes com a harmonia do Enio Morricone:

10.4.08

como ciudad que aguarda el nombre de las cosas




La luz no es inmortal, pero nadie ha vivido
nunca más que la luz, más que los firmamentos
que yo aprendí a mirar bajo tus noches
de canciones descalzas entre cristales rotos,
ciudad de noches descubiertas
por los pasos heridos de la imaginación,
bella ciudad que guardas
un ciprés en la música de un piano
como yo guardo rosas en la mirada fría.




Luis García Montero




Lisboa llegará, igual que un nombre escapa del hielo que esconde las fragancias de la rosa cantada... Dialoga muy bien con el fragmento de García Montero, este "Fado da saudade" interpretado por Carlos do Carmo, cuya bella letra nace de la tinta nostálgica de Fernando Pinto do Amaral (y cosas de la vida, Goya a la mejor canción recientemente):




6.4.08

abril esbozado: círculos


ABRIL



Hay primaveras que no escribiré,
aunque alguna vez haya rozado el corazón
de todas sus ciudades:
puertas que de tan grandes son tan pocas, pestañas
que de tan fugitivas, son tan mías.



Viernes


Imagen: "Bolas de billar gigantes", Claes Oldenburg

31.3.08

víspera de abril


LA ESPINA DE ESA ROSA



Hace tiempo que he muerto, pero ahora
regreso a tu memoria en esa rosa
que te ofreció tu amante, y cuya espina
hoy te ha hecho sangrar. Esa es la tinta
que mancha este papel. Pero los muertos
habitan cualquier parte del olvido
si delegan en otros sus funciones:
puedo ser esas moras que recoge
la niña que no fuiste, y que comparte
con un niño que no pude ser yo;
o bien, seré la yedra que se alza
sobre el mármol para ocultar tu nombre,
cuando al mío lo cubran las ortigas.
Hace tiempo que he muerto, pero ahora
tu sangre es ese zumo que dos niños
extraen de las moras; es la tinta
que recuerda a tu amor que aún te quiero.


Pelayo Fueyo, La herencia del silencio (Pre-textos)


Imagen: Casa entre rosas, de Monet

Suena, Often a bird, de Wim Mertens:

25.3.08

entonces


Lo pasado, pasado, pero no
pasan nunca el asombro y la alegría
de entonces, cuando el tiempo
nos empezó a contar lo que seríamos.
Los cafés en la noche, con su luz
submarina, el andar de un lado a otro
inquietos, como en busca
de escenarios aún por estrenar;
y versos en lugar de las razones,
plazas de primavera,
todo un precipitado
amor que nada sabe
de los dones del mundo, salvo el fuego.


Carlos Pujol, Esta verdadera historia (Pre-textos)


Imagen: vuelvo a poner, creo, esta terraza nocturna de van gogh y esta canción que repite tantas cosas:

22.3.08

nombres de agua


SUS BREVES NOMBRES




Para ir al otro lado del muro
hay que cruzar sus pasadizos
y madrigueras,
sus recintos pequeños, desvencijados.
Se cruza,
como se cruza el tiempo
entre oscuros,
apretados papeles, entre lienzos
de voz. Para ir
al otro lado del muro
hay quien se ofrece a guiarnos.
Pero ahora
estamos solos
en ese hueco,
y las calles
se escabullen, o se confunden.
Nada en nosotros dejan sus breves nombres.
Sólo gotas que caen.


Coral Bracho, Cuarto de hotel (Pre-textos, 2008)

Imagen: "La escalera de agua", Alhambra, hace unos días.


y esta canción, que suena tantas veces:


18.3.08

paseo de los tristes


Quizá me confundí de calle y de aventura

pero ya me conocen sus farolas y el alba,

ya conocen mi sombra, mi canción, mi tristeza

y esta costumbre vieja de andar erguido y solo.



Javier Egea, Paseo de los tristes


Imagen: "atardecer en el Paseo de los Tristes", ayer.

10.3.08

simetrías


HOY




Hoy, qué distancia
qué diferente todo y qué lo mismo.

Cesar Simón



II.

Triste esta simetría en las aceras,
espirales de luto
que acaban siendo eco hilado en cada gota,
anuncio de las nubes
con relojes de arena
donde el tiempo
resulta el mismo que fue ayer,
extraño entre sus límites ahora.



Rafael Correcher


(el autor leerá sus poemas el jueves 13 a partir de las 20.30, en La Casona, C/ Greses 4, Valencia, presentará el acto josé ángel garcía)


La imagen es una lluvia vespertina de Hiroshige, y acompaña esta música, igual que reverbera una ciudad:


http://www.youtube.com/watch?v=BDUe4KOnGGw


8.3.08

la ingenuidad de los días


MI INGENUIDAD REFLEJADA EN EL IRIS DE SUS OJOS LECTORES



Descubre un montoncito de brasas
y algo le dice que allí reside
el problema de la luz
aunque apagada, siempre
latente.

Se recoge el pelo
para disimular su nerviosismo
y las niega reiteradamente
(tratando de ocultarlas bajo la punta del zapato).



Sandra Santana, Es el verbo tan frágil (Ed. Pre-textos, 2008)


Imagen: dibujo de Van Gogh

5.3.08

monocromos


(...)

En ausencia de futuro

rechinaron las ruedas de los carros o serían acaso metáforas deterioradas

aves de mal agüero que ostentan el poder.

El resto de los animales

vomitan sobre los prados las cañas de maíz con las que se criaron

en señal de duelo

sí porque en ausencia de futuro

sólo hay ausencia

y tal vez esto que digo:


En ausencia de ti
de tanto morder las hierbas para contener el espasmo
digo tu nombre hasta que la lengua se me seque
y quedo toda igual a ti antes y después del tiempo
haciendo la fotosíntesis del amor
en la vanguardia de la nada


(...)


Olga Novo,, Monocromos


Imagen: La escarcha, de Monet

1.3.08

parpadeos


Observar las ciudades puede causar un placer particular, por corriente que sea la vista. Tal como una obra arquitectónica, también la ciudad es una construcción en el espacio, pero se trata de una construcción en vasta escala, de una cosa que sólo se percibe en el curso de largos lapsos. El diseño urbano es, por lo tanto, un arte temporal, pero que sólo rara vez puede usar las secuencias controladas y limitadas de otras artes temporales, como la música, por ejemplo. En diferentes ocasiones y para distintas personas, las secuencias se invierten, se interrumpen, son abandonadas, atravesadas. A la ciudad se la ve con diferentes luces y en todo tipo de tiempo.

Kevin Lynch, La imagen de la ciudad


Imagen: bancos en Praga, agosto 2007


y estos acordes:


27.2.08

en los árboles


LA EXTRANJERA




La extranjera no sabe
que mi sangre es su casa, que
todo pájaro suyo
sólo ahí puede cantar y abrir
alas de su verano y se alza
como una sed de mundo
que no se puede apagar.
El pájaro encendido cuida
los huecos de la pérdida como
joyas que fueron sin remedio.
Canta allí, loco de luz, no renuncia
a sus monstruos.
La hora de los dioses
junta los pies y ese camino
en llamas.



Juan Gelman, Mundar (Ed. Visor, 2008)


Imagen:Imao Keinen "Pájaro sobre flores silvestres"


En los árboles:

22.2.08

nos olhos do regresso


Pero también febrero

es una lengua azul sobre el abrigo,

como cuando un adolescente escucha

la palabra Lisboa


Viernes


Imagem: Lisboa, vista desde o Bairro Alto, no verão de 2006


e Marlango:

15.2.08

más palabras esperadas


LAS CIUDADES




Las ciudades enseñan un modo de hablar solo.

Ocurre a cierta edad,
cuando el regreso pone en cada esquina
una melancolía con los ojos pintados,
y el tiempo se confunde con un precio
que los años acuerdan
para subir al cuarto de un hotel.

No he querido juzgar.
No sé. La vida es cara
y resultan baratas las falsificaciones.

Si regresé a París
para entender la juventud de hoy,
no tardé en encontrar
olor a lluvia de mis veinte años
en un día sin nubes.
Y caminaba solo,
hablando para mí detrás de mí,
como el hombre maduro que sonríe
al mirar lo que pasa por la calle.
La juventud ajena no se entiende
desde la propia juventud.

Si alguna vez en Buenos Aires quise
hablar de Europa
y de literatura,
sentirme sabio y profesor
como en el mes de octubre del 83,
no tardé en admitir
que me faltan doctores que citar con orgullo.
Y dejé la velada
igual que el ignorante fatigado
que habla solo camino de la puerta.
Fui pisando mis dudas
en la madera de los escalones.

Si no he vuelto a La Habana,
si me quedé contigo
en este malecón de los vientos cruzados,
fue porque nunca supe
discutir de política sin mirar a los ojos,.
Para seguir al lado de la gente,
mis palabras huyeron de los himnos,
escondidas y débiles en la murmuración
del hombre que habla solo.

Allí donde la música tiembla sobre la piel,
se oxidan las canciones.

Ocurre a cierta edad.
Las ciudades enseñan un modo de hablar solo.
Yo dejo en las palabras un barco de papel,
como cuando era niño
y miraba la historia detenida
morir de luz y de agua verde
sobre los ríos de Granada.


Luis García Montero, Vista Cansada (Ed. Visor, 2008)


Imagen: El enigma de la hora, Giorgio de Chirico



9.2.08

palabras esperadas


CAFÉ KAFKA



Con qué delicadeza de pájaro
se posa tu voz en estas mesas...
Eres la materia del viento,
el cuerpo regresado
del largo viaje de la espera.
Digo tu nombre,
nocturno y terrestre como el asombro,
hermoso y cruel
como el último canto de los muertos.

Tu voz, delicadeza de pájaro invisible
y un café vacío
en el abrazo azul de la tristeza.



Marta López Vilar, La palabra esperada (Ed. Hiperión 2007, XI Premio Arte Joven Comunidad de Madrid)


Imagen:"Mesas del Café Franz Kafka", en Praga, este último verano

6.2.08

carrer de cavallers


A MANO AMADA



A mano amada,

cuando la noche impone su costumbre de insomnio

y conviertecada minuto en el aniversario

de todos los sucesos de una vida;

allí,

en la esquina más negra del desamparo,

donde

el nunca y el ayer trazan su cruz de sombras,

los recuerdos me asaltan.


Unos empuñan tu mirada verde,

otros

apoyan en mi espalda

el alma blanca de un lejano sueño,

y con voz inaudible,

con implacables labios silenciosos,

¡el olvido o la vida!,

me reclaman.

Reconozco los rostros.

No hurto el cuerpo.

Cierro los ojos para ver

y sientoque me apuñalan fría,

justamente,

con ese hierro viejo:

la memoria.



Ángel González


(mientras paseaba esta tarde con mis alumnos por esta calle, camino del teatro, les contaba que hace dos años yo también pasaba por la misma calle con Ángel González, sentí nostalgia...)


http://www.youtube.com/watch?v=gEK_olFj9FM


2.2.08

otros puentes


Los viajes se inventaron para quien está triste.
AGUSTINA BESSA-LUÍS

Una única tarde podía llevarnos
más allá de los barcos, era fácil olvidar
que allí fuera había, apenas, una ciudad pequeña
con el invierno en los cristales.
RUI PIRES CABRAL


(las versiones del portugués son mías)

Imagen: Canal abandonado. Vriesland (Holanda) de Carlos de Haes


y una de mis canciones favoritas:


30.1.08

sueños


“POR QUÉ ME DESPERTÉ



SOLO entre los durmientes.” Surgido de las aceras de ciudades extranjeras – delgado haz de otoño - , ¿quién era? Deambulando de calle en calle en la grisalla, sonido de pasos en la acera, entre horas, pensé en dónde podría entrar. Por qué lo hice. Pensé en todo como un punto medio, dónde encontrar un filo, encontrar una altura. Pensé en esta niebla, por qué. En algún lugar nuestros bosques nos lloran, aquellos a quienes más habían querido, y el nadador plateado da brazadas silenciosas, cuán lejos de la orilla es difícil decirlo.



Anne Carson


Imagen: "Ciudad del sueño" de Paul Klee

26.1.08

Nada que decir


NADA QUE DECIR




Para naciones imprecisas como maleza,
para los nómadas que viven entre las rocas,
tribus de baja estatura y cara de enfado,
y para las familias unidas por adoquines
en pueblos con molinos de oscuras mañanas,
la vida es una muerte lenta.

Y también sus distintas maneras
de edificar, de bendecir,
de medir el amor y el dinero
son variantes de una muerte lenta.
El día que uno pasa cazando un cerdo
o celebrando una fiesta en el jardín,

horas que dan fe
o dan a luz, avanzan
hacia una muerte igualmente lenta.
Y decir eso para algunos
no significa nada; a otros les deja
sin nada que decir.

Philip Larkin


Imagen: "Melancolía de un bonito día" de Giorgio de Chirico


y Cristina Branco sonando:


20.1.08

trobada


Al fons de l'ull,

textures

de plenituds que cremen

(negatius caducats, pal.lidesa esclatant).


De tant petits com som, semblem eterns.



Rubén Luzón, Cames ajudeu-me (Ed. Denes)


Imagen: "El vuelo del fuego" de Eva grande

17.1.08

Nostalgia


Pienso en ti.
Siempre pienso en ti.
Las gentes me hablaron, pero no les hice caso.
En el cielo del atardecer vi un profundo azul chino del que la luna colgaba
como un farol redondo, amarillo,
y pensé en otra luna, la tuya,
esa que para ti tal vez fuera escudo reluciente de un héroe irónico
o delicado disco de oro de un lanzador sublime.
Estaba entonces sentada en un rincón del cuarto, sin la luz de la lámpara, cansada del día, oculta, por completo
entregada a la oscuridad,
las manos descansaban en el regazo, los ojos se me cerraban.
Pero en la cara interna de mis párpados aparecía pintada
tu imagen, pequeña, borrosa.
Bajo las estrellas caminé por jardines más sosegados,
ante siluetas de pinos, de casas chatas, mudas,
de empinados frontones,
bajo el manto mullido, sombrío, que sólo de cuando en cuando enganchaba
el chirrido de una rueda, desgarraba el grito del búho,
y sin decir una palabra hablaba de ti, amado, al perro silencioso, blanco,
de ojos de almendra al que guiaba.
(...)



Gertrud Kolmar, Mundos (Ed. El acantilado)


Imagen: "Mujer jóven con origami" de Hokusai

12.1.08

hasta siempre


EN TI ME QUEDO




De vuelta de una gloria inexistente,

después de haber avanzado un paso hacia ella,

retrocedo a velocidad indecible,

alegre casi como quien dobla la esquina de la calle

donde hay una reyerta,

llorando avergonzado como el adolescente hijo de viuda

sexagenaria y pobre

expulsado de la academia vespertina

en la que era becario.


Estoy aquí,

donde yo siempre estuve,

donde apenas hay sitio para mantenerse erguido.

La soledad es un farol certeramente apedreado:

sobre ella me apoyo.

La esperanza es el quicio de una puerta

de la casa que fue desarraigada

de sus cimientos por donde entro y salgo

cuando paso del nunca (me quisiste) al todavía (te odio),

del tampoco (me escuchas)

al también (yo me callo),

del todo (me hace daño) al nada (me lastima).


No importa, sin embargo.


Los aviones de propulsión a chorro salvan rápidamente

la distancia que separa Tokio de Copenhague,

pero con más rapidez todavía

me desplazo yo a un punto situado a diez centímetros

de mí mismo,

deprisa,

muy deprisa,

en un abrir y cerrar de ojos,

en sólo una diezmilésima de segundo,

lo cual supone una velocidad media de setenta

kilómetros a la hora,

que me permite,

si mis cálculos son correctos,

estar en este instante aquí,

después mucho más lejos,

mañana en un lugar sito a casi mil millas,

dentro de una semana en cualquier parte

de la esfera terrestre,

por alejada que os parezca ahora.


Consciente de esa circunstancia,

en muchas ocasiones emprendo largos viajes;

pero apenas me desplazo unos milímetros

hacia los destinos más remotos,

la nostalgia me muerde las entrañas,

y regreso a mi posición primera

alegre y triste a un tiempo

-como dije al principio:

alegre, porque sé que tú eres mi patria,

amor mío;

y triste,

porque toda patria, para los que la amamos,

-de acuerdo con mi personal experiencia de la patria-

tiene también bastante de presidio.


Así,

en ti me quedo,

paseo largamente tus brazos y tus piernas,

asciendo hasta tu boca, me asomo

al borde de tus ojos,

doy la vuelta a tu cuello,

desciendo por tu espalda,

cambio de ruta para recorrer tus caderas,

vuelvo a empezar de nuevo,

descanso en tu costado,

miro pasar las nubes sobre tus labios rojos,

digo adiós a los pájaros que cruzan por tu frente,

y si cierras los ojos cierro también los míos,

y me duermo a tu sombra como si siempre fuera

verano,

amor,

pensando vagamente

en el mundo inquietante

que se extiende -imposible- detrás de tu sonrisa.




Ángel González

8.1.08

pausa


PAUSA



Nada sucede entre estaciones,
pasajes
de ninguna ciudad.

Es demasiado pura tanta espera
de nada,
de sí misma.

Y todo cierra tarde.
Los centros comerciales, la muerte, los veranos,
este día cansado cierra tarde
pero aquello que nace llega tarde a la cita.

La vida está de paso.

Es un túnel la luz
y nos deja en las manos
una apariencia blanca.



José Luis Gómez Toré, Fragmentos de un cantar de gesta

Imagen: J.W.Turner: Norhan Castle, amanecer

y suena Mussorgsky

2.1.08

Habla suavemente


HABLA SUAVEMENTE




Habla suavemente, eres mayor que el
que fuiste durante tanto tiempo; eres mayor
que tú mismo (y sigues sin saber aún
qué son la ausencia, la poesía y el oro).

Un agua parda inundó la calle; una tormenta
fugaz sacudió la ciudad lisa y soñolienta. Cada
tormenta es una despedida, cientos de fotógrafos
parecen voltear encima nuestro, con el flash
inmortalizan los segundos de temor y pánico.

Sabes qué es el luto, una desesperanza tan súbita
que ahoga el ritmo del corazón y el futuro.
Lloraste entre extraños, en una tienda moderna
donde no paraba de circular el ágil dinero.

Viste Venecia y Siena, y en las telas, en la calle,
Madonnas tristes y jóvenes que querían ser
chicas normales y bailar en los carnavales.

Viste también pequeñas ciudades que no eran bellas,
viejas personas hartas del sufrimiento y del tiempo.
En iconos medievales brillaban los ojos de santos
morenos, ojos ardientes de animales salvajes.

Cogiste guijarros de la playa, la Galère,
y a veces sentías una gran ternura
(hacia ellos y el pino esbelto, hacia aquellos
que estaban contigo y hacia el mar
que siendo tan fuerte está muy solo),

tan grande como si todos fueran huérfanos
del mismo hogar, separados para siempre
y entregados a los breves instantes de visión
en las frías prisiones de la contemporaneidad.

Habla suavemente: ya no eres joven,
la revelación debe negociar con semanas de ayuno,
tienes que elegir y renunciar, tomarlo con tiempo

y hablar muchas horas con enviados de secos
países y labios agrietados, tienes que esperar,
escribir cartas, leer libros de quinientas páginas.
Habla con más calma. No renuncies a la poesía.


Adam Zagajewski, Deseo

Imagen: "Las habladoras" de Camille Claudel

y suena Wim Mertems, "struggle for pleasur", valga como deseo o presagio de estos nuevos días...

http://www.youtube.com/watch?v=r93Oayq09Lk