30.9.08

noite, outono


No conozco ya la noche terrible anonimato de la muerte
En lo hondo de mi alma fondea una flota de estrellas.
Lucero vespertino centinela que resplandeces junto a la celeste
Brisa de una isla que me sueña
Para que anuncie el alba desde sus altos peñascos
Mis dos ojos te hacen navegar abrazado a la estrella
De mi franco corazón: No conozco ya la noche.

No conozco ya los nombres de un mundo que me niega
Nítidamente leo las conchas las hojas las estrellas
Mi odio es superfluo en las sendas del cielo
Salvo que sea el sueño que me vuelve a mirar
Según atravieso con lágrimas el mar de la inmortalidad
Lucero vespertino bajo el arco de tu fuego dorado
La noche que no es más que noche no la conozco ya.


Odysseas Elytis


La imagen es de Munch "Noche estrellada"

y el piano de Antonio Pinho Vargas:


25.9.08

viento de septiembre


ÉL Y YO



El amor hizo que se entremezclara su espíritu al mío

y ahora no sé con cuál de ellos dos vivo.




Mary Al-Kuhl


Imagen: "La novia del viento" de Oscar Kokoschka

Suenan las voces de Uxía y Dulce Pontes:


19.9.08

paseo


NEERA, paseemos juntos
tan sólo para recordarlo...
Que cuando envejezcamos
y los dioses no puedan
dar color a los rostros
y mocedad a nuestros cabellos,

recordemos, junto al hogar,
llenos de pesadumbre
el haber roto el hilo,
recordemos, Neera,
haber pasado un día
sin habernos amado...


Ricardo Reis

Imagen: playa de Carboneras, 12-9-08

hoy con Andrés Calamaro,

14.9.08

un sombrero lleno de lluvia


Hablamos junto a la luz. Allá afuera la noche

Inmóvil brilla sobre el mar parado.

A la sombra de las palabras tu rostro

En mí se inscribe como si durase.



Sophia de Mello


La imagen es del pasado viernes, atardecía en la Playa de los Muertos, Carboneras (Almería)

y suena Tom Waits:




and tomorrow a new year starts, i guess...

6.9.08

Sábado


El cielo que hace hoy, hermoso como el río

y rumoroso como él, despacio va

sobre las aguas que ennoblece el tiempo

y lentas como el cielo que reflejan.


Es esta la ciudad. Somos tú y yo.

Calle por calle vamos hasta el cielo.

Toca - para creer - la piedra

mansa, la paciencia de pretil.



Jaime Gil de Biedma

Imagen de Lisboa, 21-7-08

31.8.08

Homenaje


QUIERO MÁS VIDA



Quiero más vida para encontrarte, más exilio.
Si mi corazón fuera ligero, lo lanzaría sobre cada abeja.

Quiero más corazón para poder llegar al tronco de una palmera,
y si mi vida me perteneciera, te esperaría detrás del cristal de la ausencia.

Quiero más canciones para llevar un millón y una puertas,
levantarlas cual jaima en dirección al país y vivir en una frase.

Quiero más damas para conocer el último beso
y la primera muerte bella sobre un puñal empapado del vino de las nubes.

Quiero más vida para que mi corazón conozca a los suyos
y para poder volver a una hora de tierra.



Mahmud Darwish, Menos rosas



Mahmud Darwish murió el pasado 9 de agosto a los 66 años en una clínica estadounidense, sirva esta entrada como recuerdo a una palabra siempre envuelta en la búsqueda de la ternura... Acompaña maravillosamente Dulce Pontes con Ondeia:




La imagen es de John Constable: "Estudio de nubes"

24.8.08

Las ventanas


En estas alcobas oscuras, donde paso

días de angustia, ando arriba y abajo

buscando las ventanas. - Cuando se abra

una ventana tendré consuelo -.

Pero las ventanas no aparecen o no puedo

encontrarlas. Mejor quizá no hallarlas.

Quizá la luz sería una nueva tiranía.

Quién sabe que de nuevo nos traería.



Cavafis



La imagen es de Ángeles Masó "Mirando por la ventana"

y siempre suena esta canción al final del verano, desde hace muchos años:

14.8.08

regresos


Toco lo que ocurrió en el pasado
está ahora presente como un fuego encendido.
Tu ausencia permanece.
Oscila el árbol entre el mar y la tierra,
y se quiebran las ramas en el viento funesto,
veo que pasas con las manos ardiendo
y una blancura intensa te cubre la cabeza.
El rostro es todavía el último refugio.


Amadeu Baptista, Arte do regresso (trad. Viernes)

Imagen: El vestido de la noche, Magritte

6.8.08

LISBON REVISITED 2008


Outra vez te revejo – Lisboa e Tejo e tudo -,
Transeunte inútil de ti e de mim
Álvaro de Campos



(....)


Ahora, como entonces, encuentro las preguntas
bajo el rastro empedrado que desciende hasta al río,
memoria de las huellas confundidas,
espejo de memorias y de espejos.
Y otra vez me detengo sorprendido,
como quien ha olvidado alguna cosa:
con la vista recorro las ventanas, su polvo
y sus cristales viejos. No hace falta decir
que ya lo has dicho todo.


(...)



Viernes


Imagen: Atardecer en Lisboa, Restauradores-Avda. da Liberdade, 25-7-2008

28.7.08

Em Lisboa


EN LISBOA





Entras al café y te sientas en esa mesa
que aún no está limpia, como si no tuvieses otra
opción. Apartas de ti el cenicero, la taza todavía
tibia, el vaso de orujo bebido hasta la última
gota, y sacudes los cabellos para que se disipen las sombras que allí
estuviesen. Tus ojos quedan fijos al techo
donde quedó una cinta para capturar moscas
de un verano muy antiguo. Manchas de humo, humedad
y yeso a la vista, componen el abstracto cuadro donde
buscas algún sentido para lo que te falta. Tus manos titubean
sobre las piernas, como si no hubieses
decidido qué hacer. Pero, ahora, ¿adónde irías, si volvieses
a salir, cuando la tarde cayó
y ya no se ve quien pasa a través
de los escaparates?
Y si te quedaras, ¿quién podrá llegar,
a esta hora para no dejarte a solas,
en esta mesa donde el camarero
se demora en venir para limpiarla? Sin saber el porqué,
guardé tu imagen y ando con ella en estos versos
que conocen tu nombre sin nunca revelarlo,
como si les hubieses pedido que guardasen el secreto.



Nuno Júdice, A matéria do poema (Trad. Viernes)

Imagem: Parque Eduardo VII, 22-7-08, Lisboa

Ouve-se Mariza:

16.7.08

mais Lisboa


CORAZÓN FRÍO




Últimamente me demoro a través de los meses.
Ni el campo perfumado se entrega ya al olfato.
Cayó en desuso la desusada suerte
de las enredaderas.
A orilla de las tiendas, una estaca de niebla eterniza
la soledad del nómada.
Rehén de una edad que encanece es este cuerpo,
el corazón frío.


José Agostinho Baptista (Trad. de Viernes)


perdón por la tristeza de los últimos posts, pero quizá la belleza siempre tuvo los ojos tristes, por lo menos es así cuando se habla de Lisboa... Suena Ana Moura:

11.7.08

tropiezo con Chagall


Y perdí mis fantásticos castillos
como niebla distante que se esfuma...
Quise vencer, luchar y defenderlos,
pero quebré mis lanzas una a una.

Y perdí mis galeras entre hielos
que se ahogaban sobre un mar de bruma...
-Tantos escollos, ¿quién podría verlos?
Me eché al mar, pero no salvé ninguna.

Perdí también mi copa y mi anillo,
y mi cota de acero y mi caballo.
Perdí mi yelmo de oro y pedrería...

Suben al labio súplicas extrañas...
Sobre mi corazón pesan montañas...
Miro asombrada mis manos vacías...


Florbela Espanca (Trad. de Viernes)
Imagen: Chagall "La bahía de los ángeles"

7.7.08

tarde de Verão


Sostiene Pereira que le conoció un día de verano. Una magnifica jornada veraniega, soleada y aireada, y Lisboa resplandecía. Parece que Pereira se hallaba en la redacción, sin saber qué hacer, el director estaba de vacaciones, él se encontraba en el aprieto de organizar la página cultural, porque el Lisboa contaba ya con una página cultural, y se la habían encomendado a él. Y él, Pereira, reflexionaba sobre la muerte. En aquel hermoso día de verano, con aquella brisa atlántica que acariciaba las copas de los árboles y un sol resplandeciente, y con una ciudad que refulgía, que literalmente refulgía bajo su ventana, y un azul, un azul nunca visto, sostiene Pereira, de una nitidez que casi hería los ojos, él se puso a pensar en la muerte.


Antonio Tabucchi, Sostiene Pereira


Imagem: Praça dos Restauradores com Avenida da Liberdade, Lisboa. Verão do 2006,

ouve-se Estrela da tarde, do Carlos do Carmo:

2.7.08

se diría tu voz...


Evocan las aguas un canto para helar el vaho y la sombra.

Que tu cabeza lavada alargue hacia aquí la medida y escudriñé los costados del mar

y la perdida lumbre que brilla en la orgullosa humedad muerta.



(En la lejanía del abismo, de pronto la mariposa nocturna se volvió contemplativa, invisible y paciente como la devoción y flexibilidad que se le volaban las patas.)

Uno llega, se oculta por no saber que ha llegado y se encuentra un estruendo:

se diría tu voz,
pero la incidencia de la luz y un olor de vejez
no dejan ver su trance original, que era una sonrisa.


Jaime Saenz


Imagen: Peonías y mariposa, de Hokusai

24.6.08

recomençament


Encara no sé

per què es perd l’evidència
d’alguns gestos per exemple
lligar-se als segons
que desgranen un vida sencera
sentir simplement
el que és aquí, aquesta tranquil.litat
guardada com una vora del temps

ni per què res no respon
a aquelles veus contràries
que buiden el món
- els nostres començaments sempre reomençats.


Hélène Dorion, Un rostre recolzat contra el món


la imatge és Tardor en Baviera de Kandinsky,

i ahir parlavem de la tardor i sonava Eleanor Rigby:


17.6.08

extraño corazón de los regresos


EL CORAZÓN EN EL OJO



Mis ojos se volvieron a buscarla,
pues, desde que de su vista desaparecieron las ruinas,
con ellos se dio la vuelta también el corazón.



Al-Sarif Al-Radi


La imagen es una fotografía de 1996 de Gueorgui Pinkhassov

y creo que acompaña bien Ana Alcaide:


11.6.08

rostro de espaldas


CARTAS

I

La mitad de la carta la escribe el destinatario.
Tú que estás esperando mis renglones
sabes ya mucho de mí, incluso
cosas que yo no veo por estar demasiado cerca.
Tienes mucho que decirme
por medio de los garabatos de mi mano.
Del papel que tengo delante asciende
un susurro como de auriculares abandonados.

III

Es mucho más sabio lo escrito
que quien escribe.
Estos renglones se van torciendo cada vez más
y el susurro de la carta se va desplazando
hacia algo que no pretendíamos ninguno de los dos.
Entonces quizá se desgaje el último párrafo
y cuente algo más allá de nosotros dos –
nuestra historia vuelta de espalda, tan vigente
que nuestros rostros se atreven a abandonarnos.




Kjell Espmark, Voces sin tumba

Imagen:" Muchacha de espaldas", Dalí

6.6.08

inevitable junio


EL PROFESOR



¿Qué se puede explicar
en este laberinto de maletas y llaves?
Sólo las estaciones del peligro
y la necesidad.

Son ya las cuatro y diez. El profesor,
que cada día aprende a vivir en voz alta,
recita los poemas elegidos.
Hay silencio en la clase
y miradas que cruzan el silencio.

Dudar es necesario.
La sospecha nos brinda
una buena lección, pero conviene
que nadie imponga un frío,
que cada cual elija sus dudas y sus llaves
para que las maletas al abrirse
no resulten vacías.

Porque tampoco es justo
pedirle al sol de mayo que no deje
la piel de una certeza en la ventana.
Nunca ha sido de ley
olvidar lo que somos,
aquello que debemos defender
para que las palabras que decimos
no huelan a cerrado.
Quien vive necesita confianza.

Con las llaves perdidas abrimos la memoria.
El poema recorre un continente,
toma una habitación,
deshace su maleta.

Siempre recién llegado,
al dudar de los dogmas y afirmar en la nada,
el profesor procura,
más que decir verdades, no mentir,
más que dar ilusiones, no romperlas.
Dedicará sus años
a buscar entre sombras
una razón de claridad
y a descubrir en ojos indecisos
el equipaje abierto de un poema,
su rara conmoción,
cuando en la vida ocurren
las cosas que suceden en la literatura.

Los ojos de un alumno
son viajeros urgentes. Sólo hacen
preguntas como arenas movedizas,
preguntas por la próxima estación
en un viaje de largo recorrido.

Luis García Montero, Vista cansada


(y hoy dejo el Compartimento de Hopper, la Humilty de Wertens y otra vez Luis... si es que la nostalgia de los finales de curso, o estas cosas que ya ocurrieron en la literatura y se viven ahora con pausa o con sorpresa...)

1.6.08

enquanto estudo


PASAJE



a)

La necesaria ironía
de caminar
por la más que urbana ciudad
en la distraída errancia
de los días,

pensando
en como somos de espurios
y en como,
por una especie de fe,

buscamos
“la verdad en un alma
y en un cuerpo”.


b)

La vida encuentra su camino,
el mágico resucitar del día,
las visiones sin regreso.

Estar a la puerta de casa
sin pensar que la noche
nos envuelve los cuerpos,

lee en los cielos el rostro,
el pasaje de las horas,
el castigo de no haber amado.

Lee en los cielos la sorprendente fuga,
la migración.
En la ciudad-río, en su curso,

Caronte llora por nosotros.



Luis Quintais, A imprecisa melancolia (Traducción de Viernes)


y dejo una imagen del río Aqueronte, quizá Caronte siempre tuvo nostalgia de esa luz...