7.5.08

la noche


LA NOCHE



Ya sin ellos
cuando la noche se me hace eterna,
me pregunto si a la noche sucederá el día.
Mis ojos, como si los párpados les quedasen pequeños,
ya no se cierran.
Su corazón parece una pelota brincando en vano
sin conseguir unirlos.

BASSAR IBN BURD


Imagen: De Chirico "Las costas de Tesalia"

2.5.08

...


Desde un lugar que nunca será mío,
supongo que el destierro, en la extrañeza
de no reconocer paisaje y rostros,
la poesía no salva.
Nos lleva de la mano hasta imposibles
que hablando de la luz dejan a oscuras.


Carlos Pujol, Versos de Suabia


Imagen: "Blanco sobre blanco" de Malevich

y suena Ana Alcaide:


27.4.08

presencias


ENTONCES


Entonces,

en los atardeceres de verano,

el viento

traía desde el campo hasta mi calle

un inestable olor a establo

y a hierba susurrante como un río

que entraba con su canto y con su aroma

en las riberas pálidas del sueño.

Ecos remotos,

sones desprendidosde aquel rumor,

hilos de una esperanza

poco a poco deshecha,

se apagan dulcemente en la distancia:

ya ayer va susurrante como un río

llevando lo soñado aguas abajo,

hacia la blanca orilla del olvido.



Ángel González




¿Quién anda ahí,

verso sin terminar entre mis versos,

desatendido sueño,

silencio de las luces y las puertas?


¿Quién anda ahí,

después de haberse ido, persistiendo

con ojos de batalla,

bajo la sombra muerta de las llaves?


¿Quién anda ahí,

viniendo sin venir, deshabitando

el tono de su voz,

la cuenta inacabada de los pasos?


En esos mismos labios que han hecho las maletas,

yo buscaba los héroes del destino.

Vinieron una tarde por llevarte con ellos,

y comprendí que nada se comprende.



Luis García Montero


Imagen: jardines de Viveros, Valencia


(porque esta mañana no se comprendía la presencia de ángel en la avendida antonio machado, en el rostro triste de las palabras de luis... porque los encuentros nunca se comprenden antes de reconocerse, y la multitud debilitaba los puños y los bolígrafos olvidados y las cámaras de fotos... un gesto en la distancia que asiente cercanía y el misterio insondable del entendimiento...)


26.4.08

perto


¡Cuánto hace, Portugal, hace ya cuánto
vivimos separados! Pero el alma,
esta alma incierta, nunca fuerte o calma,
jamás te descuida, ni bien ni tanto.

Sueño, histérico oculto, un escondrijo vano...
el río Furness, que es el que aquí baña,
sólo irónicamente me acompaña,
que estoy parado y él corriendo tanto...

¿Tanto? Sí, tanto relativamente...
Leche, acabemos con las distracciones,
la sutileza, el intersticio, el entre,
la metafísica de las sensaciones:

Acabemos con esto y todo lo demás...
¡Ah, qué ansia humana de ser río o muelle!



Álvaro de Campos

22.4.08

sant jordi


(como a varios de los que pasáis de vez en cuando por aquí, no podré veros mañana, pues aquí os dejo una rosa, un poema de juan gelman (premio cervantes) y una canción de mafalda veiga, que me encanta... feliz día del libro!)


CCLXI



estos poemas esta colección de papeles esta
manada de pedazos que pretenden respirar todavía
estas palabras suaves ásperas ayuntadas por mí
me van a costar la salvación

a veces son peores que actos mejor dicho más ciertas
el tiempo que pasa no las afina no las embellece
descubre sus rajaduras sus paredes raídas
el techo se les hunde y llueve

es así que en ellas no puedo tener abrigo ni reparo
en realidad huyo de ellas como de las ciudades antiguamente malditas
asoladas por las enfermedades de las catástrofes
los reyes extranjeros y magníficos

más malas que el dolor son estas
ruinas que levanté viviendo dejando de vivir
andando entre dos aguas
entre este mundo y la belleza

y no me quejo ya que
ni oro ni gloria pretendí yo juntándolas
ni dicha ni desdicha
ni casa ni perdón



Juan Gelman, Cólera Buey


19.4.08

itinerarios


No quiero, triste espíritu, volver
Por los lugares que cruzó mi llanto,
Latir secreto entre los cuerpos vivos
Como yo también fui.

No quiero recordar
Un instante feliz entre tormentos;
Goce o pena, es igual,
Todo es triste al volver.

Aún va conmigo como una luz lejana
Aquel destino niño,
Aquellos dulces ojos juveniles,
Aquella antigua herida.

No, no quisiera volver,
Sino morir aún más,
Arrancar una sombra,
Olvidar un olvido.


Luis Cernuda


Imagen: paisaje de René Rimbert

15.4.08

reunión


SANDONG 1993, Marc Riboud




No aspiro a la verdad.
No busco, ni siquiera, ese leve sosiego
que cubre a las heridas
de vuelta y tras los años.

Es difícil el aire bajo esta marca errada
de no sé qué destino,
de no sé qué justicia.

Exhalo las palabras a la calle,
el tibio parpadeo de un instante vivido
como ese mar borroso que me explica
a través de los restos que dejo de mis pasos.

No lloro, no podría hacerlo,
me duele la consciencia de todo lo inmediato:
esta esquina inmutable ahora,
esta atmósfera lenta y transitoria,

donde pierde el lamento su sentido,
pero ya no su inercia.



José Ángel García Caballero (en "La bolsa de pipas", Palma de Mallorca, abril de 2008)


Imagen: "Sandong, 1993" de Marc Riboud

e ouço muitas vezes nestes últimos dias a mistura da doce voz da Dulce Pontes com a harmonia do Enio Morricone:

10.4.08

como ciudad que aguarda el nombre de las cosas




La luz no es inmortal, pero nadie ha vivido
nunca más que la luz, más que los firmamentos
que yo aprendí a mirar bajo tus noches
de canciones descalzas entre cristales rotos,
ciudad de noches descubiertas
por los pasos heridos de la imaginación,
bella ciudad que guardas
un ciprés en la música de un piano
como yo guardo rosas en la mirada fría.




Luis García Montero




Lisboa llegará, igual que un nombre escapa del hielo que esconde las fragancias de la rosa cantada... Dialoga muy bien con el fragmento de García Montero, este "Fado da saudade" interpretado por Carlos do Carmo, cuya bella letra nace de la tinta nostálgica de Fernando Pinto do Amaral (y cosas de la vida, Goya a la mejor canción recientemente):




6.4.08

abril esbozado: círculos


ABRIL



Hay primaveras que no escribiré,
aunque alguna vez haya rozado el corazón
de todas sus ciudades:
puertas que de tan grandes son tan pocas, pestañas
que de tan fugitivas, son tan mías.



Viernes


Imagen: "Bolas de billar gigantes", Claes Oldenburg

31.3.08

víspera de abril


LA ESPINA DE ESA ROSA



Hace tiempo que he muerto, pero ahora
regreso a tu memoria en esa rosa
que te ofreció tu amante, y cuya espina
hoy te ha hecho sangrar. Esa es la tinta
que mancha este papel. Pero los muertos
habitan cualquier parte del olvido
si delegan en otros sus funciones:
puedo ser esas moras que recoge
la niña que no fuiste, y que comparte
con un niño que no pude ser yo;
o bien, seré la yedra que se alza
sobre el mármol para ocultar tu nombre,
cuando al mío lo cubran las ortigas.
Hace tiempo que he muerto, pero ahora
tu sangre es ese zumo que dos niños
extraen de las moras; es la tinta
que recuerda a tu amor que aún te quiero.


Pelayo Fueyo, La herencia del silencio (Pre-textos)


Imagen: Casa entre rosas, de Monet

Suena, Often a bird, de Wim Mertens:

25.3.08

entonces


Lo pasado, pasado, pero no
pasan nunca el asombro y la alegría
de entonces, cuando el tiempo
nos empezó a contar lo que seríamos.
Los cafés en la noche, con su luz
submarina, el andar de un lado a otro
inquietos, como en busca
de escenarios aún por estrenar;
y versos en lugar de las razones,
plazas de primavera,
todo un precipitado
amor que nada sabe
de los dones del mundo, salvo el fuego.


Carlos Pujol, Esta verdadera historia (Pre-textos)


Imagen: vuelvo a poner, creo, esta terraza nocturna de van gogh y esta canción que repite tantas cosas:

22.3.08

nombres de agua


SUS BREVES NOMBRES




Para ir al otro lado del muro
hay que cruzar sus pasadizos
y madrigueras,
sus recintos pequeños, desvencijados.
Se cruza,
como se cruza el tiempo
entre oscuros,
apretados papeles, entre lienzos
de voz. Para ir
al otro lado del muro
hay quien se ofrece a guiarnos.
Pero ahora
estamos solos
en ese hueco,
y las calles
se escabullen, o se confunden.
Nada en nosotros dejan sus breves nombres.
Sólo gotas que caen.


Coral Bracho, Cuarto de hotel (Pre-textos, 2008)

Imagen: "La escalera de agua", Alhambra, hace unos días.


y esta canción, que suena tantas veces:


18.3.08

paseo de los tristes


Quizá me confundí de calle y de aventura

pero ya me conocen sus farolas y el alba,

ya conocen mi sombra, mi canción, mi tristeza

y esta costumbre vieja de andar erguido y solo.



Javier Egea, Paseo de los tristes


Imagen: "atardecer en el Paseo de los Tristes", ayer.

10.3.08

simetrías


HOY




Hoy, qué distancia
qué diferente todo y qué lo mismo.

Cesar Simón



II.

Triste esta simetría en las aceras,
espirales de luto
que acaban siendo eco hilado en cada gota,
anuncio de las nubes
con relojes de arena
donde el tiempo
resulta el mismo que fue ayer,
extraño entre sus límites ahora.



Rafael Correcher


(el autor leerá sus poemas el jueves 13 a partir de las 20.30, en La Casona, C/ Greses 4, Valencia, presentará el acto josé ángel garcía)


La imagen es una lluvia vespertina de Hiroshige, y acompaña esta música, igual que reverbera una ciudad:


http://www.youtube.com/watch?v=BDUe4KOnGGw


8.3.08

la ingenuidad de los días


MI INGENUIDAD REFLEJADA EN EL IRIS DE SUS OJOS LECTORES



Descubre un montoncito de brasas
y algo le dice que allí reside
el problema de la luz
aunque apagada, siempre
latente.

Se recoge el pelo
para disimular su nerviosismo
y las niega reiteradamente
(tratando de ocultarlas bajo la punta del zapato).



Sandra Santana, Es el verbo tan frágil (Ed. Pre-textos, 2008)


Imagen: dibujo de Van Gogh

5.3.08

monocromos


(...)

En ausencia de futuro

rechinaron las ruedas de los carros o serían acaso metáforas deterioradas

aves de mal agüero que ostentan el poder.

El resto de los animales

vomitan sobre los prados las cañas de maíz con las que se criaron

en señal de duelo

sí porque en ausencia de futuro

sólo hay ausencia

y tal vez esto que digo:


En ausencia de ti
de tanto morder las hierbas para contener el espasmo
digo tu nombre hasta que la lengua se me seque
y quedo toda igual a ti antes y después del tiempo
haciendo la fotosíntesis del amor
en la vanguardia de la nada


(...)


Olga Novo,, Monocromos


Imagen: La escarcha, de Monet

1.3.08

parpadeos


Observar las ciudades puede causar un placer particular, por corriente que sea la vista. Tal como una obra arquitectónica, también la ciudad es una construcción en el espacio, pero se trata de una construcción en vasta escala, de una cosa que sólo se percibe en el curso de largos lapsos. El diseño urbano es, por lo tanto, un arte temporal, pero que sólo rara vez puede usar las secuencias controladas y limitadas de otras artes temporales, como la música, por ejemplo. En diferentes ocasiones y para distintas personas, las secuencias se invierten, se interrumpen, son abandonadas, atravesadas. A la ciudad se la ve con diferentes luces y en todo tipo de tiempo.

Kevin Lynch, La imagen de la ciudad


Imagen: bancos en Praga, agosto 2007


y estos acordes:


27.2.08

en los árboles


LA EXTRANJERA




La extranjera no sabe
que mi sangre es su casa, que
todo pájaro suyo
sólo ahí puede cantar y abrir
alas de su verano y se alza
como una sed de mundo
que no se puede apagar.
El pájaro encendido cuida
los huecos de la pérdida como
joyas que fueron sin remedio.
Canta allí, loco de luz, no renuncia
a sus monstruos.
La hora de los dioses
junta los pies y ese camino
en llamas.



Juan Gelman, Mundar (Ed. Visor, 2008)


Imagen:Imao Keinen "Pájaro sobre flores silvestres"


En los árboles:

22.2.08

nos olhos do regresso


Pero también febrero

es una lengua azul sobre el abrigo,

como cuando un adolescente escucha

la palabra Lisboa


Viernes


Imagem: Lisboa, vista desde o Bairro Alto, no verão de 2006


e Marlango:

15.2.08

más palabras esperadas


LAS CIUDADES




Las ciudades enseñan un modo de hablar solo.

Ocurre a cierta edad,
cuando el regreso pone en cada esquina
una melancolía con los ojos pintados,
y el tiempo se confunde con un precio
que los años acuerdan
para subir al cuarto de un hotel.

No he querido juzgar.
No sé. La vida es cara
y resultan baratas las falsificaciones.

Si regresé a París
para entender la juventud de hoy,
no tardé en encontrar
olor a lluvia de mis veinte años
en un día sin nubes.
Y caminaba solo,
hablando para mí detrás de mí,
como el hombre maduro que sonríe
al mirar lo que pasa por la calle.
La juventud ajena no se entiende
desde la propia juventud.

Si alguna vez en Buenos Aires quise
hablar de Europa
y de literatura,
sentirme sabio y profesor
como en el mes de octubre del 83,
no tardé en admitir
que me faltan doctores que citar con orgullo.
Y dejé la velada
igual que el ignorante fatigado
que habla solo camino de la puerta.
Fui pisando mis dudas
en la madera de los escalones.

Si no he vuelto a La Habana,
si me quedé contigo
en este malecón de los vientos cruzados,
fue porque nunca supe
discutir de política sin mirar a los ojos,.
Para seguir al lado de la gente,
mis palabras huyeron de los himnos,
escondidas y débiles en la murmuración
del hombre que habla solo.

Allí donde la música tiembla sobre la piel,
se oxidan las canciones.

Ocurre a cierta edad.
Las ciudades enseñan un modo de hablar solo.
Yo dejo en las palabras un barco de papel,
como cuando era niño
y miraba la historia detenida
morir de luz y de agua verde
sobre los ríos de Granada.


Luis García Montero, Vista Cansada (Ed. Visor, 2008)


Imagen: El enigma de la hora, Giorgio de Chirico